Y Fernandinho llegó al rescate. Cuando peor parecían las cosas para el Azkar, que tenía enfrente a un MRA Navarra -rival directo por las alturas- muy rocoso, apareció la magia del brasileño, que ratificó su condición de máximo goleador azul, para darle la vuelta a un partido que se le había puesto cuesta arriba a los de Bruno García, no tanto por la amplitud del marcador (los locales no pasaron del 1-0), sino por las dificultades que, en torno a su portería (Juanito, el meta, fue el peor enemigo de los atacantes lucenses durante buena parte del partido), generan los pamplonicas.
El propio Fernandinho pudo adelantar a su equipo, en la ocasión más clara en el inicio. Aunque la suerte le fue esquiva en esa ocasión. No al local Alexandre que, en una contra, y con su habitual potencia, enviaba a la escuadra un zapatazo que serviría para mantener en ventaja a los navarros. Al menos, hasta mediada la segunda mitad.
El Azkar dominaba en la reanudación, como en el primer período, pero de forma infructuosa, por la actuación del portero Juanito parapetado en la férrea defensa que comandaba Eseverri. Pero Fernandinho se hizo con un balón en el medio para, a la contra, empatar. A sólo tres minutos del final, el propio Fernandinho, a pase de Marcelo, lograba una victoria trascendental.
Bruno García
Como no podía ser menos, el entrenador del Azkar, Bruno García, estaba exultante por el triunfo ante un rival directo como es el MRA. «Nos vamos con tres puntos importantísimos -dijo-, que nos valen para afianzarnos en la parte alta de de la tabla», añadió, y reconoció que el equipo quería saborear un triunfo de este calibre: «Veníamos de una derrota, y esta victoria nos ha sentado muy bien, nos hacía falta para reforzarnos». En los otros dos partidos que se jugaron ayer, el Leis cayó en casa con el Barcelona por 1-4, y el Interviú venció a domicilio al Móstoles por 3-6.