Cuba comenzará mañana a tramitar los documentos con los que ?la joven podrá convalidar sus estudios de medicina en España
09 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Si todo va según lo previsto, el Ministerio de Salud Pública cubano iniciará mañana la tramitación de los dos documentos con los que Susel Bofill García, una joven cubana bisnieta de un emigrante gallego, podrá acreditar en una universidad española que todavía no ha concluido la carrera de Medicina que inició en la Universidad Celia Sánchez Manduley. Finalmente, el sacrificio de su abuela materna, Mari Carmen Guerra Failde, quien, haciendo uso de la nacionalidad española heredada de su padre, llegó a Lugo hace dos años para trabajar «honradamente», ha hecho posible reunir los alrededor de 1.200 euros que cuestan en Cuba las dos firmas legales que precisa su nieta a este lado del Atlántico.
La primera de las certificaciones justificará las llamadas «horas-clase» que ha recibido en cada asignatura cursada. Con ella podrá convalidar los estudios que ya tiene finalizados. Mientras tanto, la segunda hará constar que no ha completado la titulación.
Al parecer, en la isla caribeña este proceso administrativo puede prolongarse durante un mes aproximadamente, según comentó Susel, quien aguarda esperanzada la llegada de los documentos que le permitirán estudiar en España los tres cursos de medicina que le restan y acceder de esta manera a la libertad que por ahora no existe en su país natal. No en vano, si acabase la carrera en Cuba el estricto régimen de Fidel y Raúl Castro le impediría volver a salir de Cuba.
Pocas plazas
Sin embargo, Susel no las tiene todas consigo. Comenta con cautela que los estudiantes de origen extracomunitario pueden optar a un número muy reducido de plazas en titulaciones como la de Medicina en la Universidade de Santiago de Compostela, donde cada curso, la demanda suele superar con creces la oferta. «Para el curso en el que estamos solamente ofrecían dos plazas y se presentaron unas setenta solicitudes», puso de manifiesto la joven.
Con este panorama, Susel podría no encontrar un hueco en el sistema universitario español, a pesar de contar con unas calificaciones excelentes y una vocación inmensa. No en vano, la joven confiesa con orgullo que la sanidad y la enseñanza cubanas tienen muchísima calidad, a pesar de que el gobierno castrista no reconozca como es debido la valía de sus profesionales.
«Estudiar Medicina en Cuba es muy duro», resaltó, y recordó con añoranza su etapa en el Hospital Universitario Celia Sánchez Manduley: «Los profesores nos exigían muchísimo a todos los alumnos para que aprendiésemos y fuésemos buenos médicos, especialmente para dar un trato humano a los pacientes. Allá si no apruebas curso por curso, pierdes la carrera».