El pasado de Viladonga resiste los cambios de planes de estudio

LUGO

Más de la mitad de los 27.000 usuarios anuales del museo son alumnos no universitarios que realizan visitas didácticas

25 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El mundo romano parece una asignatura con capacidad de resistir los cambios del sistema educativo, la introducción de diferentes siglas y la aplicación de distintos planes de estudio. El funcionamiento diario del museo de Viladonga, que enseña material de la época castreña y que ayuda a entender y a conocer el castro contiguo, demuestra que el conocimiento del pasado interesa si puede efectuarse sobre el terreno, observando lugares que fueron escenario de lo que se aprende.

Más de la mitad de los 27.0000 visitantes que pasan al año por el museo son escolares. La directora de las instalaciones, Elena Varela, calcula que el porcentaje está alrededor del 60%. Los gallegos son mayoría más que absoluta, y a la provincia de A Coruña le corresponde el primer puesto por el lugar de procedencia de escolares, incluso por delante de la de Lugo. Bercianos y asturianos, favorecidos por la proximidad geográfica, también logran una pequeña cuota en el balance anual.

Desde hace ya más de diez años, el museo ofrece la posibilidad de convertir la visita en una clase práctica cuya parte teórica empieza antes, preparando en el centro correspondiente el recorrido que se va a hacer. Tomando como referencia el sistema educativo actual, las visitas están abiertas a alumnos de Primaria, de ESO y de Bachillerato.

Fichas

El contenido del aprendizaje que niños o adolescentes pueden desarrollar en una visita es relativamente similar. Las explicaciones que hayan recibido de los profesores en su colegio se completan, una vez en el museo, con la elaboración de una ficha en la que identificar una pieza, descubrir su uso y averiguar a qué cultura pertenecen son pasos que los visitantes deben superar.

Lo que sí varía es la duración de las visitas, algo que responde a más de una circunstancia. En primer lugar, las explicaciones que se dan a un alumno de Primaria son más breves que las que se facilitan a uno que curse ESO o Bachillerato; en segundo, hay centros que llegan a Viladonga para visitar exclusivamente el museo y el castro, mientras que otros incluyen el conjunto en una expedición de la que forman parte otros lugares.

Desde hace años, el museo está incluido en el programa Escuelas Viajeras, que impulsa el Ministerio de Educación y Ciencia, aunque las visitas también están abiertas a centros que no formen parte de ese plan. Puede deducirse, pues, que el mundo del período romano puede aprenderse, en la parte más oriental de Terra Chá, en una auténtica aula abierta.