Parientes, amigos, vecinos y colegas de los dos náufragos del Sombriza tuvieron que esperar más de un día para poder velarlos. Cuando se cumplían aproximadamente 23 horas del fatal accidente que acabó con las vidas de Aquilino Calvo Vilasuso y de José Yáñez Rodríguez, un forense del Instituto de Medicina Legal de Galicia comenzaba a practicarles las autopsias en Burela, en el Hospital da Costa. Aunque había un precedente, de nada valieron las gestiones del delegado territorial de la Consellería de Pesca y del alcalde de O Vicedo para tratar de que se agilizase un examen al que deben ser sometidas todas las personas que fallezcan en accidentes.
Los cuerpos de los dos náufragos fueron recuperados en aguas de la ría de O Vicedo a las 12.25 y a las 12.48 horas de anteayer, lunes. Cerca de veintitrés horas después, cuando pasaban escasos minutos de las once de la mañana de ayer, un forense iniciaba las autopsias en la sala que el Hospital da Costa tiene cedida al Instituto de Medicina Legal de Galicia. A las 12.30 horas de ayer era puesto a disposición de las familias uno de los cadáveres y una hora después, el otro, aseguraron las diferentes fuentes vinculadas con el caso consultadas.
Ambos fueron trasladados a Viveiro, al Tanatorio Alianza y Barros, que a lo largo de la jornada de ayer recibió a los cientos de personas que se acercaron a testimoniar sus condolencias y a solidarizarse con los familiares de los náufragos.
El precedente no se aplicó
Jesús Novo, alcalde de O Vicedo, no podía ni quería ocultar su malestar por el tiempo transcurrido desde el momento en que fueron recuperados los cuerpos hasta que sus parientes pudieron comenzar a velarlos. Él, al igual que muchos parientes, amigos, vecinos y colegas de los náufragos, confiaba en que el Instituto de Medicina Legal de Galicia tuviese en cuenta las particulares circunstancias del fallecimiento y hubiese agilizado las autopsias.
De haber sido así hubiese actuado «de modo excepcional», como hizo el pasado 24 de septiembre, cuando se le practicó por la tarde la autopsia a una percebeira que falleció ese mismo día por la mañana en Xove. Eso permitió que sus familiares iniciasen el velatorio unas once horas después de que fuese recuperado del mar.
Pero en el caso de los dos náufragos de O Vicedo, el Instituto de Medicina Legal de Galicia cumplió el horario que tiene establecido para realizar exámenes forenses. Trabaja de nueve de la mañana a tres de la tarde. Y los cuerpos de Aquilino Calvo y de José Yáñez no llegaron al recinto del hospital mariñano donde se practican las autopsias hasta pasadas las cuatro de la tarde de anteayer.