El vicepresidente económico del gobierno debería de tener un detalle con Sarria después de lo acontecido en la feria que se celebró ayer en la villa. Hace unos días Solbes recomendó a los españoles que consumieran más carne de conejo en estas fiestas, según él para ayudar a que se redujera la inflación, y los sarrianos le van a hacer caso. Por lo menos es lo que se extrae del hecho de que todos los conejos que ayer se pusieron a la venta se agotaron en menos de una hora. En honor a la verdad hay que aclarar que los sarrianos ya eran amantes del conejo antes de las recomendaciones del ministro y lo normal es que la mayoría de ejemplares que llegan al mercado, entre 20 y 40 habitualmente, suelen venderse. De todas maneras lo acontecido en la última feria puede considerarse un récord.
El ferial en general estuvo bastante animado en lo que compete a ganado. No es habitual que se pongan a la venta casi 200 reses de ganado vacuno ni que las transacciones sean tan elevadas como en la última jornada.
La presencia de visitantes, debido también en parte a la carencia de lluvia y la bonanza del clima, fue más numerosa que en otras ocasiones y se notó sobre todo a partir del mediodía con el abarrote en los puestos de pulpo.