El Estudiantes cerró con éxito su primer asalto en el Circuito sub 20 del campeonato de España de baloncesto. Quedan otras tres citas, pero antes de pensar en ellas, el sábado tienen una nueva en la competición liguera, ante el Xiria de Carballo. «Ahora tenemos que volver a la realidad de la EBA», avisa el preparador colegial, Lisardo Gómez. Apenas tendrán tiempo para prepararlo, y casi ni para descansar, tras las tres sesiones intensivas del sub 20.
Sin solución de continuidad, y con la resaca de enfrentarse al León, al Cáceres y al Tenerife, el técnico del Estudiantes hace un repaso del sub 20 cuando ya tiene en mente al Xiria. «Me gustó muchísimo la mentalidad del equipo, que cuando fue necesario, fuimos capaces de apretar atrás», comenta, a la vez que desvela lo menos positivo: «Nuestra debilidad en el juego interior, nos faltaban jugadores ahí».
El partido que más le gustó, por completo, a Gómez, fue el que jugaron contra el Cáceres, el segundo día. «Era el rival a batir. No estuvimos bien en ataque, sobre todo al principio, pero lo solventamos con una defensa muy dura». Precisamente los aspectos defensivos, y un concepto en concreto, la presión, es en lo que más hincapié suele hacer: «Si apretamos por toda la pista, a los bases, conseguimos retrasar mucho los ataques de los rivales. Los jugadores no están aún acostumbrados a ello, pero mejoran día a día». Aún no piensa en el resto de las concentraciones, centrado ya en la Liga, pero recuerda que el sub 20 «es una carrera muy larga». «El año pasado llevábamos un circuito inmaculado y perdimos en el último partido».
Para el sábado, ya en EBA, deben cambiar el chip. «No se parecerá en nada. El Xiria es un equipo con jugadores muy veteranos», advierte.