Todo el que entra en el quiosco librería de la calle San Roque número 71, repara en un cartel pegado en la parte delantera de la caja registradora: "Gran premio 208.399,52 euros - Vendido aquí". Acto seguido, la gran mayoría pregunta cuándo fue (el pasado miércoles) y, sobre todo, quien fue el o la afortunada. María Ángeles González Vázquez, la propietaria del establecimiento, contesta. -¿Sabe quién fue? -No tengo ni idea. No sé si es vecino del barrio o si lo conozco. Mientras no lo diga él o la compradora nosotros... no podemos saber nada. -¿Nota que ahora venga más gente? -Hombre, hoy es el primer día que abrimos después de darse el premio, pero sí se empieza a notar que la gente viene y compra más. En la delegación siempre se ha dicho que vender un premio influye; durante un mes o así viene más gente a comprar. -¿Cuántos premios ha vendido? -Yo heredé el negocio de mi suegra hace más de veinte años. En ese tiempo, he vendido dos premios más aparte de este último. Pero era cuando todavía había pesetas, o sea que... ha pasado tiempo. Creo que uno era de treinta millones y el otro de quince o algo así, no me acuerdo bien. -¿Le ha tocado a usted algo alguna vez? -¡Nada! Nunca me ha tocado absolutamente nada y eso que juego todas las semanas. No mucha cantidad, pero siempre echo algo a la bonoloto, tenemos un número fijo... Pero nada.