Se imaginan un almuerzo de 250 comensales. Pues la pulpada de la Diputación reunió ayer a ese número de personas en la caseta de La Palloza. No es ningún récord, pues ha habido grupos de 400 personas en lo que va de mes, y teniendo en cuenta que la Diputación tiene más de 600 empleados, es menos de la mitad de la plantilla. Allí estaban el presidente Besteiro y la vicepresidenta del PSOE, Lara Méndez , junto a los del Bloque, Antón Bao , Antonio Veiga y María José Vega . Los del BNG llegaron con ligero retraso, teléfono en mano y con mucho trajín; y algunos -como la propia Vega- fue de las primeras en salir para hacer gestiones. Pero el trajín también era especialmente elevado entre los camareros para dar abasto a tanto comensal, y cuando a una de las botellas de mencía le tocó derramar el vino, lo hizo en el peor de los sitios: sobre la chaqueta del experto en protocolo, Juan Carlos Fernández Pulpeiro . Pero al margen de los inevitables accidentes, no se respiraba tensión entre socialistas y nacionalistas, sino una buena armonía que iba en aumento pasadas las cinco de la tarde.
En la mesa de al lado, pero con unas dimensiones más razonables, celebraba su pulpada anual la asociación de hosteleros de Lugo, encabezada por Cheché Real, Jacobo García-Bobadilla , y José Manuel Cela , junto al subdelegado del Gobierno, Jesús Otero , el comisario jefe del Cuerpo Nacional de Policía, Maximino Losada , el jefe en funciones de la Guardia Civil, Miguel González , junto a representanes del ayuntameinto, delegaciones de la Xunta y representantes de la hostelería de toda la provincia.