Un hombre del saco para el Breogán

LUGO

Zach Morley, una vez aparcados sus problemas en la rodilla, se acerca a su mejor momento de forma. El alero estadounidense ajustició el domingo al poderoso Cai

17 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

En un hábitat en el que no es sencillo encontrar un tres de garantías, Zach Morley se está convirtiendo en un jugador que marca diferencias en las filas del Breogán. Sin grandes alardes, ni un juego que destile espectáculo, el americano ha dejado claro en pocos partidos por qué varios nobles de la LEB Oro han ido tras sus pasos. El día de su presentación aseguró que le encantaría ascender a la ACB con el club de la ciudad amurallada. Pero para conseguir esa meta, aún resta un buen trecho por andar.

Una vez aparcada la lesión de rodilla que le impidió ejercitarse con normalidad a lo largo de la pretemporada, el norteamericano está alcanzando poco a poco su mejor momento. Tras el descanso del partido contra Los Barrios, asumió un rol importante en la anotación y contribuyó a que el Leche Río adquiriese una ventaja cómoda en el marcador. Y el domingo, contra el Cai, realizó todo lo que un baloncestista puede sobre el parqué. Con un trabajo oscuro, el hombre del saco se fajó en defensa, rebotes, ayudas, asistencias, tapones, ... Y cuando el encuentro se ajustó, emergió desde la línea de tiros libres para ajusticiar a los aragoneses. Paco García cuenta con un Carlos Jiménez de bolsillo.

El ser de hielo

En la rueda de prensa posterior al partido, el técnico pucelano le dedicó al estadounidense el apodo de Iceman , debido a su frialdad a la hora de ejecutar los tiros libres que apuntillaron a los maños. Isma Cantó, que fuera su entrenador en Gandía, ya había explicado el pasado verano que a Morley le encantan las situaciones con presión. De hecho, en el play off de permanencia de la pasada Liga ante el Gijón, las prestaciones del alero fueron a más.

Con lo que a Morley le costó arrancar después de los problemas que arrastraba en la rodilla, el jugador considera que su actuación ante el Cai fue la mejor de la presente campaña: «Definitivamente, ha sido mi actuación más satisfactoria. La lesión de la pretemporada me hizo empezar con dos semanas de retraso con respecto a mis compañeros. Pero cada vez me encuentro mejor». Pese a que el último partido se puso de cara con una ventaja de 23 puntos en el segundo cuarto, el Breogán acabó sufriendo para sacar un resultado positivo del Príncipe Felipe. «Sabíamos que iba a ser durísimo y éramos conscientes de que tendríamos que aplicar mucha intensidad para ganar».

Fe en el equipo

La mala puesta en escena del Breogán, con dos derrotas en las jornadas iniciales, no ha provocado que los celestes hayan perdido confianza en sus posibilidades. Dos triunfos consecutivos y la sensación de que se podían haber ganado los cuatro encuentros disputados hasta la fecha son un aval suficiente para que exista la sensación de que el Leche Río es un serio aspirante al ascenso. Morley manifiesta que «esta temporada los partidos son más duros y la calidad de los jugadores y los equipos ha subido. En comparación con la pasada campaña, la exigencia es más alta. Pero seguimos creyendo en el equipo y estamos convencidos de que tendremos una oportunidad».

Las prestaciones que el equipo de Paco García mostró sobre la cancha en Zaragoza desde el salto inicial dejaron patente que el Breogán se crece ante los grandes de la LEB Oro. Sin embargo, Morley considera que «todos los encuentros son importantes y creo que no se le otorga a ninguno un mayor protagonismo. Pero sí es cierto que el de Zaragoza, como contra Bruesa, era un encuentro especial. En los dos primeros partidos perdimos porque cometimos algunos errores, pero debíamos haber ganado. Ahora nos estamos inclinando hacia las victorias».