Bisbal se quedó sin lleno en el Pazo

El artista almeriense congregó a unas 4.000 personas en uno de los pabellones del ferial, donde encandiló a sus seguidores más fieles con canciones y movimientos


«Un besito muy fuerte, es un honor llegar aquí, a Lugo». Con estas palabras se presentó David Bisbal ante los aproximadamente cuatro mil espectadores -los organizadores hablan de 6.000- que ayer logró congregar en el concierto que ofreció en la ciudad dentro de la programación del San Froilán. Con algo más de un cuarto de hora de retraso sobre el horario previsto, el cantante almeriense saltó al macroescenario instalado en el Pazo de Feiras e Congresos vestido con un singular atuendo: peto militar desabrochado -al menor movimiento dejaba entrever unos calzoncillos rojos-, camisa negra y corbata a rayas.

«Creo que es un artistazo y hay que aprovechar todos los conciertos que vienen a Lugo. Desde que salió de Operación Triunfo, ha tenido muchísimo éxito a nivel internacional», comentaban Pili y Susana, dos jóvenes madres. Ilusionadas, sus hijas, Andrea, Uxía y Carla, ansiaban escuchar Bulería . Sin embargo, algunos de los temas más conocidos del solista, como Ave María o Corazón latino , tardaron un poco en llegar, ya que Bisbal inició el recital con tres canciones menos conocidas. Más contenidas se mostraban Susana, Esperanza, Nuria y Noelia, cuatro amigas veinteañeras llegadas de Lugo y A Pastoriza. «Aínda que non somos moi fans gústanos, e vimos porque queremos ver que tal actúa en directo», explicaban.

En el aforo, integrado por personas de todas las edades, también se encontraba algún que otro escéptico que confesaba estar en el recinto «por compromiso», bien con la pareja, bien con los hijos, bien con amigos. No en vano, mucha gente sigue considerando a Bisbal un producto de márketing televisivo más, nacido de la exitosa Operación Triunfo.

Con todo, la mayor parte de los espectadores se confesaban incondicionales del almeriense. «Levamos varios días coas entradas compradas e parécenos moi ben que veña a Lugo actuar», indicaba una mujer de mediana edad. Quince euros fue el precio de la entrada en la venta anticipada y dieciocho euros en taquilla.

Así las cosas, David Bisbal consiguió encandilar a su público más fiel, que asistió eufórico a los contorneos y a los constantes gorgoritos del artista. Cuando se apagaron las luces y comenzó a cantar, el griterío fue generalizado. Grandes y pequeños capturaron instantáneas del almeriense durante todo el concierto.

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