El Concello de Guitiriz ha planteado a la Consellería de Innovación e Industria la supresión de cableado en el casco urbano de la capital del municipio. La alcaldesa, Regina Polín, se entrevistó anteayer con el delegado provincial de Innovación e Industria, Ramón Cortés, al que expuso el enterramiento de una línea que discurre por buena parte de la localidad.
La línea en cuestión afecta a un importante espacio del centro de la villa: las calles Manuel María, Boa Veciña y Terra Chá, parte de la avenida Díaz Castro y el campo de la feria son algunos de los lugares en los que se llevaría a cabo la medida.
El coste de la operación estaría en torno a los 400.000 euros, tal como comentó ayer la alcaldesa, la socialista Regina Polín. De llevarse a cabo, sería un importante paso en una iniciativa que el Concello se marca como una estrategia de más largo alcance, destinada a conseguir progresivamente la retirada del cableado de la capital del municipio. De todos modos, el Concello asume que los trabajos, en caso de lograr financiación de la Xunta para su ejecución, no se llevarán a cabo hasta el año próximo.
Transformador
Una de las propuestas que el Concello formula además para llevar a cabo la operación es la retirada de un transformador situado en la rúa do Mercado, que enlaza la avenida de A Coruña con el campo de la feria. La opción elegida por el gobierno local para suprimir esa instalación es incluirla dentro de una parcela de la mencionada calle, en una solución que a la vez -como explicó ayer la alcaldesa, Regina Polín- implicaría la reducción del impacto visual sin aumentar los riesgos.
Una de las ventajas que existen actualmente para esa medida es que hay buena disposición de un propietario de la zona para que el transformador se coloque en una parcela suya. Polín destacó ayer que la supresión de ese transformador, por su céntrica situación, constituía un claro objetivo de este mandato. También está prevista la retirada de otro transformador en Parga.
El enterramiento de cables se ha realizado hasta ahora en lugares del centro urbano guitiricense como la plaza del Ecce Homo y su entorno. En ese lugar, con fondos del Concello y de la Xunta, se llevó a cabo una profunda reforma que cambió su aspecto, renovó algunas conducciones y restringió el paso del tráfico por esa parte de la localidad.