La peor parte de la fuerte tromba de lluvia que se produjo en la capital lucense pasadas las cinco de la madrugada de ayer se la llevaron los vecinos del inmueble marcado con los números 1-11, ubicado en la calzada de As Gándaras. El agua no tardó en alcanzar el medio metro de altura en los garajes del edificio.
Varios residentes que se percataron de la situación dieron el aviso al resto para que sacasen con rapidez los vehículos porque el agua ya les estaba llegando a la mitad de las ruedas.
Al mismo tiempo fueron avisados los bomberos que, al llegar al lugar, procedieron a retirar de inmediato vehículos para el exterior, ayudando así a otras dos personas. Finalmente ningún turismo resultó con desperfectos.
El garaje del edificio tiene dos alturas. La acumulación de agua se produjo en el segundo sótano. Los bomberos tuvieron que trabajar durante algo más de tres horas para conseguir achicar todo el agua acumulada.
Indignación vecinal
Algunos vecinos del inmueble se mostraron indignados con lo ocurrido. Achacaron la inundación a la falta de limpieza del cauce del río Rato que pasa por las inundaciones.
Efectivamente el agua posiblemente no hubiese entrado en el edificio si no se atascaran en algunos tramos las canalizaciones del río y si su lecho estuviera en perfectas condiciones, lo que no sucedía porque justamente por detrás del edificio afectado el canal por el que discurren las aguas de la corriente estaba completamente lleno de vegetación.
Precisamente para retirar toda la maleza fue enviada al lugar una máquina retroexcavadora que estuvo trabajando buena parte de la mañana. Asimismo desplazaron al sitio un camión del parque móvil municipal para retirar los residuos que provocaron el taponamiento del río en la entrada a su canalización.
La riada también dejó abundantes restos de vegetación y lodos en la calzada. Según los datos aportados por varios moradores del inmueble afectado, el garaje dispone de una bomba de achique para afrontar situaciones similares, sin embargo no se llegó a activar porque el nivel de las aguas provenientes del río no permitía su funcionamiento.
Salidas de los bomberos
Los bomberos tuvieron un fin de servicio muy agitado. Fue requerida su presencia para achicar agua en otros tres garajes de Castelo de Abaixo, 102; As Fontiñas, 90 y San Eufrasio, número 3.
La tromba de agua, por momentos, fue muy espectacular. En el observatorio del campus universitario se recogieron 18,4 litros por metro cuadrado, según los registros del portal de MeteoGalicia.
La lluvia estuvo acompañada de aparato eléctrico y truenos que fueron menos intensos que en otras ocasiones anteriores.