El Partido Popular lucense denunció la «política de xestos» que este fin de semana escenificó el PSOE en A Fonsagrada, donde el presidente del Gobierno «nin tan sequera foi capaz de comprometer unha soa infraestrutura ou mellora para a montaña lucense». Según los populares, algo similar es lo que ocurre con el Plan de Reequilibrio Territorial de Touriño «no que curiosamente non aparece nin un só investimento novo e que só inclúe dúas actuacións para esta comarca».
Estas manifestaciones fueron hechas ayer en el marco de una reunión de trabajo celebrada en Baralla, en la que participaron la diputada autonómica Manuela López Besteiro, los alcaldes de Baralla y de Baleira y los portavoces de los grupos municipales del PP de A Fonsagrada, Becerreá, As Nogais, Cervantes, Pedrafita, Castroverde y Navia de Suarna.
Dos únicos proyectos
López Besteiro puntualizó que las únicas referencias que aparecen en el Plan de Reequilibrio, sin presupuestos ni plazos de ejecución, tienen que ver exclusivamente con dos proyectos: la carretera Baleira-Meira, una infraestructura ya prevista y presupuestada por el Partido Popular, y la carretera de A Fonsagrada en el límite con Asturias, cuyo proyecto ya se presentó en el 2006 y ahora se adjudica una obra menor de ampliación y de mejora de curvas.
Durante la reunión, los representantes del PP de los distintos municipios pusieron sobre la mesa varios compromisos adquiridos por responsables políticos del PSOE y que no figuran en el mencionado plan de reequilibrio. Entre ellos están la residencia de la tercera edad, la presa de Muradal, la traída de aguas y el polígono industrial de A Fonsagrada; Becerreá, por su parte, sigue sin residencia y sin parque empresarial y están pendientes de ejecución varios tramos de la carretera Becerreá-Sarria; en Cervantes, está paralizada la carretera de Becerreá-Navia de Suarna por San Martín da Ribeira; y por último, en Baleira, el regidor reclamó la unión de O Cádavo con la autovía, a través de la carretera O Cádavo-Barralla.
Los populares asistentes a la reunión acordaron presentar mociones en los plenos de sus respectivos ayuntamientos rechazando el plan de reequilibrio, al tiempo que presentarán iniciativas en el Parlamento para paliar las graves deficiencias de este documento. Manuela López Besteiro terminó calificando el plan de raquítico y claramente reductor, al tiempo que destacó su carácter partidista, ya que el reparto de actuaciones beneficia a los ayuntamientos socialistas (50% del PSOE frente a 20% del PP).