Prestigiosos museos internacionales venderán en sus tiendas el catálogo de Murado, hecho en el provincial
12 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.lugo | Aunque literaria y artísticamente el verano es presentado como una estación propicia para leer best sellers, ver en la televisión concursos hechos en piscinas y dedicarle a los centos de arte miradas superficiales, también hay quien en el estío renuncia a ponerse las bermudas mentales y aprovecha para explorar rutas del conocimiento que el ajetreo laboral diario no permite. A pesar de que el catálogo sobre la colección de obras de Antonio Murado perteneciente Caixa Galicia fue presentado justo cuando nacía el verano, las ventas en las librerías no han cesado y su difusión internacional, tampoco.
El libro, realizado por el Museo Provincial y editado por la Diputación, llegará a las 250 instituciones con las que existe un concierto para el intercambio de catálogos y publicaciones sobre arte. Pero a mayores, por la repercusión internacional que tiene este artista lucense, están siendo recibidas peticiones de ejemplares de países de Europa y de América, no solamente para incluirlo en las bibliotecas de museos y centros de arte, sino para ponerlos a la venta en sus tiendas.
Algunas de las últimas peticiones recibidas proceden de instituciones de Estados Unidos tan significativas como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el de Arte Contemporáneo de la misma ciudad; del de Arte Contemporáneo de Washington o de la Escuela de Arte de la Universidad de Yale, además de otras entidades menos conocidas aquí.
De este lado del Atlántico fueron recibidas peticiones de tres museos de Suiza, del conservador del Museo Thyssen-Bornemisza, del Círculo de Bellas Artes y de departamentos de arte y de profesores de diversas universidades. Hay que incluir a críticos y a personalidades del mundo del arte como Félix de Azúa, Fernando Castro, Miguel Cereceda o Enrique Marty, entre otros varios.
Aunque generalmente el lugar de nacimiento y el país sirven de apoyatura para la proyección de los artistas, en el caso de Antonio Murado, que reside en Nueva York desde hace años, es el pintor quien hace de introductor de su ciudad. Lugo se aprovecha, en el buen sentido de la expresión, de la fama de Murado.
El libro no es un catálogo al uso. Se trata de una edición especialmente cuidada en todos sus detalles, en la que hasta el tamaño es mayor del habitual. Incluye un centenar de obras pertenecientes a la mencionada fundación, que estuvieron expuestas en el Museo Provincial lucense hace dos años. También hay textos seleccionados por el pintor, que mantiene un contacto permanente con su ciudad.