Maíz de Monforte para hacer biodiésel

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LUGO

Género | Nuevos usos agrarios Ganaderos de Monforte y Bóveda forman sociedad y plantan 118 hectáreas de forraje. Lo que les sobre lo venderán a otras explotaciones y para combustible

23 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

a superficie plantada con maíz ha dejado de disminuir en la comarca de Monforte. La demanda de este producto crece gracias a su utilización para producir biodiésel, el combustible alternativo al petróleo cuya producción está llamada a multiplicarse en los próximos tiempos. Como crece la demanda también suben los precios, y a los ganaderos cada vez les sale más a cuenta plantar en vez de comprar. Con este cálculo, tres explotaciones ganaderas de Probeiros y Camporrío, en Monforte, y Guntín, en Bóveda, han decidido formar sociedad para gestionar sus granjas en común y sembrar maíz y otras plantas forrajeras. Para esta campaña han sembrado en conjunto 118 hectáreas. Más que nunca, aunque la mayoría de esas fincas ya se dedicaban en los últimos años a este tipo de cultivos. Pueden hacerlo sin dificultades porque en Probeiros y Camporrío ya está hecha la concentración parcelaria y las fincas están bien dimensionadas. En Guntín están en ello, pero aún así han logrado reunir parcelas con suficiente extensión, alguna de ellas en arriendo. De toda esa superficie 58 hectáreas son de maíz y el resto de otras especies forrajeras. En un año normal, sólo de maíz tendrían que cosechar en septiembre más de 2.300 toneladas, a un rendimiento de 40.000 kilos por hectárea, el que permiten los terrenos con regadío como los suyos. Pero para ser normal a este año le ha sobrado humedad y le está faltando calor, lo que hace que el maíz esté menos crecido. Así que la primera cosecha de esta nueva sociedad no será tan grande. Primero, el ganado Pero sea cual sea la cantidad, el primer destino del forraje que cultiven serán la alimentación de las 240 cabezas de ganado que suman entre los tres. Lo que venderán será lo que sobre. Benito Armesto, uno de los socios, cuenta que la salida comercial del maíz está garantizada. «Outros anos que sobraba vendéuselle a outras explotacións, pero este ano imos vender ao que mellor pague», dice. Y esta vez puede que los que mejor paguen sean los suministradores de materia prima para los productores de biodiésel, el nuevo negocio que está revalorizando el cultivo de maíz y complicando a los ganaderos la compra de piensos. «Co biodiésel estámonos quedando sen cereal, porque o que se produce en Castela a maior parte vai para iso, e os pensos suben unha barbaridade», explica Benito Armesto. Aumentar los terrenos sembrados es su manera de hacerle frente a esta nueva situación. Ven que no van a poder prescindir de la producción propia para sostener sus explotaciones, e intuyen que ellos también podrán aprovechar el negocio del biodiésel. Aunque sea a largo plazo, porque todavía hay pocas plantas productoras de este combustible. Y ninguna está en Galicia.