¿Debemos tolerar más al lobo?

Xavier Lombardero REDACCIÓN

LUGO

Análisis | Compatibilizar ganado y depredadores Emblema de la vida salvaje para los ecologistas, demonio para los ganaderos, fue exterminado en muchos lugares pero no en Galicia. Su expansión trae hoy polémica

23 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Todos los años, lo mismo. En primavera y verano las lobas alimentan y enseñan la caza a sus nuevas camadas mientras ganaderos del Xistral, Deza o Costa da Morte protestan airados por sus reses muertas. El lógico impacto de decenas de ovejas muertas y terneros o potros destripados, dispara las alarmas e incluso la movilización política. La Xunta, que logró consensuar un plan de gestión del lobo, debatido por diversos sectores, tiene una difícil papeleta, en medio de ganaderos que ven demasiados lobos y daños, allí donde los ecologistas se niegan a que sean cazables, recomendando indemnizaciones y medias preventivas. Acudimos a tres científicos que, sin arrogarse toda la verdad sobre el lobo, piden algo de caso a sus investigaciones, y que las decisiones tengan un trasfondo científico o estén avaladas por datos objetivos. Poseen las claves sobre manadas y datos históricos en el norte peninsular. Es el equipo del biólogo Luis Llaneza, que trabaja con Emilio García y Víctor Sazatornil, desde Lugo. ¿Son un problema grave los lobos? Hay zonas de Asturias, donde el asunto se vive con una mayor conflictividad que en Galicia. Estos expertos creen que la afección general del lobo sobre la ganadería en general no es tan grande como se hace parecer, sobre todo teniendo en cuenta el número total de cabezas de ganado en el campo. Otra cuestión es que a veces los daños se concentran en unas pocas o una sola explotación. Para el ganadero que le matan 40 ovejas y le dejan tres, es muy duro. En ocasiones se culpa al lobo de poner en peligro la continuidad de la ganadería, aunque puede ser que en algunas zonas éste decayendo como actividad y el lobo «acelere» ese proceso, sin ser la única causa. Normalmente, no se genera tanta polémica por daños del jabalí, aunque el coste económico es a veces mayor. Pero en el caso del lobo entran en juego otros factores, a veces sentimentales. 2 ¿Han cambiado los lobos? Hay gente que dice que los lobos de ahora son diferentes porque se acercan a las casas, y que son «soltados». Pero las personas mayores de los pueblos recuerdan cuando antiguamente, y sobre todo en épocas de invierno, los lobos bajaban a los pueblos y atacaban perros. Serra da Loba, As Lobeiras son topónimos que hablan de su territorio. 3 Dificultades del manejo. Cercados eléctricos y mastines subvencionados por Medio Ambiente, como los que dona Ovica, están dando buenos resultados a los ganaderos. En Portugal, propietarios que no creían en los mastines, ahora son firmes defensores. Y en Portomarín, un ganadero con bastantes daños, ahora no los padece en su cabaña. Se trata de ponérselo un poco más difícil al lobo. En la sierra de la Culebra, en Zamora, hay muchos lobos, siempre los hubo, pero generan pocos daños, porque se mantuvieron los métodos tradicionales de prevención. Donde se eliminó el lobo, se perdieron esos manejos y se dejó el ganado desprotegido. Al regresar, el lobo es muy conflictivo. 4 El equino tiene peor guarda. «Nós sabemos do lobo porque vemos que as éguas pariron e non aparecen os poldros. Hai pouco metimos 48 poldros nun cercado e, cando fumos cambialos para que paceran noutro, só quitamos 27. E non podemos pasar as noites no monte vixiando o gando», explica Carlos Martínez, secretario de la mancomunidad de ganaderos de Boimente. A pesar de las indemnizaciones, que este año se extendieron a los caballos identificados, lamenta que la pérdida de equino adaptado al monte trunca los planes del pastoreo. Y las indemnizaciones deberían ser más rápidas. Aunque la generosidad y rapidez tampoco garantiza la paz, como se demuestra en Asturias. Los biólogos dicen que la prevención va bien para ovino, caprino y vacuno, porque se es más cuidadoso, pero en el caso de los caballos, al ser presas casi salvajes, es complicado y habrá que ver si las razas autóctonas tienen mejores métodos de defensa frente a los depredadores. No obstante, reconocen que una manada de lobos es capaz de abatir un caballo. La distribución de los lobos en algunas zonas dependerá mucho de la presencia de caballos, sobre todo si faltan carroñas, basuras o presas silvestres.