En directo | Mitin con Xosé Manuel Beiras en la capital chairega Los nacionalistas eligieron la plaza de la Constitución para explicar sus propuestas
17 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El BNG vilalbés lleva meses, desde antes del inicio de la campaña, proclamando que su objetivo es conseguir el gobierno municipal. A la espera de los resultados del día 27, en días como el de ayer los nacionalistas se colocaron cerca de la casa consistorial, pues eligieron la plaza de la Constitución para uno de los actos centrales de la campaña. Lo bueno fue que mensaje llegó incluso a los que pasaban el soleado mediodía de ayer sentados en las terrazas de la alameda; lo malo, que buena parte de los asistentes tuvieron que improvisar sombreros de papel para aguantar todo el acto o buscar algo de sombra a costa de alejarse de la zona central. Xosé Manuel Beiras pertenece a la categoría de los imprescindibles. Lo dijo la concejala Carme Pernas, primera oradora de un acto en el que no pudo ocultar su emoción, y el ex portavoz nacional del BNG subió al palco de la música, escenario de las intervenciones, agradeciendo las lágrimas que habían salpicado el discurso de Pernas. «O corazón é fundamental na política», dijo. La falta de corazón, explicó, abre la puerta a oportunistas que inducen a la gente a pensar que todos los políticos son iguales. El político compostelano hizo guiños al pasado, alabando a los galleguistas de las primeras décadas del siglo pasado -con mención expresa al vilalbés Lois Peña Novo- y a los maestros de la Segunda República y su «apostolado laico». Pero también lamentó que las casi tres décadas de autonomía no hubiesen contribuido a desarrollar el papel de las comarcas como Terra Chá, que así, agregó, apenas son un lugar donde vive la gente mayor en vez de haber explotado sus potencialidades de desarrollo. El cambio, concluyó, podrá darse con el BNG, que no solo supone un relevo sino que garantiza una concepción distinta de la política. Xosé Manuel Irimia, candidato a la alcaldía, explicó que un gobierno local del BNG sería equivalente a un nuevo movimiento irmandiño en el municipio vilalbés. El primero, hace cinco siglos, destruyó la fortaleza de los Andrade, señores medievales. El de ahora, menos virulento, serviría, dijo, para abrir el Concello a los vecinos.