Rajoy, bajo la sombra de Sarkozy

LUGO

ÓSCAR CELA

En directo | El presidente del Partido Popular respaldó a García Díez El máximo responsable de los populares recogió las propuestas de Cogami, recorrió parte del casco histórico y visitó la carpa de su partido en la plaza Maior

07 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Frente al efecto Orozco, el efecto Sarkozy. El presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, apoyó ayer al candidato de su partido a la alcaldía de Lugo, Joaquín García, acogido a la sombra del triunfador de las elecciones presidenciales en Francia, Nicolás Sarkozy. Anunció que, cuando lleguen las elecciones generales, defenderá algunas ideas similares a las del presidente francés. De momento, acudió a las instalaciones de la Confederación Galega de Minusválidos (Cogami), recorrió algunas calles lucenses y visitó la carpa de su partido en la plaza Maior. Mariano Rajoy efectuó una detallada visita a las instalaciones de Cogami, tanto a la imprenta como al aula de nuevas tecnologías. Acompañado, entre otros, por el presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo; el presidente provincial, José Manuel Barreiro, y el candidato a la alcaldía, Joaquín García, recogió un documento en el que figuran las peticiones de la citada entidad. Tras la visita a Cogami, Rajoy dijo que en Galicia hay unas 150.000 personas con distintos grados de discapacidad y que es preciso que se cumpla la legislación en materia de accesibilidad. Recordó que el PP apoyó la Ley de Dependencia y declaró que ahora quiere que se ponga en práctica. Cree que en este asunto hay mucha propaganda y pocos hechos. Abogó por la incorporación a las empresas de los minusválidos, y afirmó que son necesarios incentivos fiscales. Rajoy quería hablar de la victoria de Sarkozy. Dijo que felicitó telefónicamente al nuevo presidente francés. Recordó que en la campaña defendió algunas propuestas por las que fue muy criticado. A la vista del resultado, indicó que aunque se reciban duras críticas, al final es posible conseguir el apoyo de los ciudadanos. Aludió a lo ocurrido con su postura sobre la negociación con ETA, el Estatuto de Catalunya y la Ley de Memoria Histórica. Anunció que en las elecciones legislativas propondrá algunas «ideas similares» a las defendidas por Sarkozy. Rajoy y sus acompañantes caminaron desde la puerta de San Pedro hasta la carpa del PP en la plaza Maior, entre abrazos y peticiones de simpatizantes para posar con él para fotos hechas con teléfonos móviles. Mientras Rajoy repartía besos, Núñez Feijoo fijaba la posición del partido: «Hai que ir polo centro», insistió el presidente del PP en Galicia a un veterano simpatizante que por dos veces recomendó: «Por el centro, pero hacia la derecha». En la carpa del PP, estaban los miembros de la lista de Lugo, algunos afiliados y simpatizantes más y cierto número de curiosos. Por allí pasaba por azar el cabeza de lista del BNG, Xosé Anxo Lage, que de saludo en saludo acabó por llegar a Rajoy. Justo antes de subirse al coche para partir, Sergio Castilla (CNT) y un reducidísimo grupo que lo acompañaba increparon a Rajoy. Ni caso, fue la consigna en el PP ante la anécdota de la despedida.