Parada con las dos banderas y procesión

La Voz

LUGO

FOTOS: PRADERO

Rúa da Raíña

02 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer a mediodía también se celebró el tradicional almuerzo de Homenaje a la Armada. Fue en el restaurante Os Marisqueiros, del Gran Hotel, y contó con el almirante jefe del Arsenal de Ferrol, Francisco Cañete Muñoz , como invitado de honor. En la mesa presidencial, junto al alcalde López Orozco estuvieron también el coronel del tercio, el hermano mayor de la cofradía de la Virgen de la Esperanza, Antonio Picado , y el vicepresidente de la Diputación Rodríguez Andina que, por cierto, ya dijo que se le había acabado el ciclo de ocho años asistiendo al almuerzo y que el próximo año no estaría. Es decir, recordó que no va a ser vicepresidente de la Diputación. Parece que el almirante también cambia de aires, porque avanzó igualmente que no volverá el próximo año al almuerzo. Quien sí cuenta volver y con renovados ánimos es Antonio Picado, que explicó que el moderno paso de Jesús en el Huerto de los Olivos, «es una imagen reflexiva, dulce y para los jóvenes, que contará con otras imágenes en el futuro». Parece que serán al menos dos apóstoles y un ángel. Así que ya sabemos en que trabajará Picado el próximo año. Antes de la comida tuvo lugar la habitual parada militar delante de la casa consistorial, en la que los cien miembros de la unidad de la Armada desfilaron ante las autoridades representantes de todos los organismos oficiales y ante varios centenares de lucenses. En esta ocasión el acto tuvo un carácter extraordinario porque el Concello le entregó a la Armada una nueva bandera para sustituir a la que le había dado hace 25 años y que, como pudieron comprobar todos los presentes, necesitaba un relevo, ya que los años no pasan en balde por nadie ni por nada, y los colores de la vieja enseña estaban desvaídos. La entrega fue realizada por la concejala de Servizos, Luisa Zarzuela , que lucía un traje de chaqueta negro de corte clásico, y mantilla. Tal vez por la excepcionalidad del acontecimiento, el alcalde besó la bandera como un militar más. Tras el desfile, la Banda de Música de la Armada ofreció un pequeño concierto y el almirante firmó en el libro de oro del Concello, intercambiando obsequios con el alcalde como recuerdo de la fecha. A última hora de la tarde tuvo lugar la procesión de la Virgen de la Esperanza, en la que ayer por primera vez salió el nuevo paso de esta cofradía. La ausencia de lluvia a las horas clave propició una gran participación en todos los actos de la jornada, que fue especialmente intensa para el presidente de la cofradía, que a mediodía recibió el cheque de 6.000 euros que le entregó el director territorial de Caixa Galicia para financiar la nueva imagen, cuyo coste total es de 54.000.