Isidoro Rodríguez pronunció el pregón del antroido en A Milagrosa Unas 300 personas participaron en el concurso degustación celebrado ayer en la praza Maior lucense
19 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El carnaval lucense sigue su curso y ayer, en la capital, el protagonismo fue para los dulces típicos de estas fechas. En el concurso de filloas y orejas que se celebró en la praza Maior las ganadoras fueron Mercedes Méndez, Saleta Vázquez y María Antonia de la Villa; aunque los que realmente se fueron con buen sabor de boca fueron los varios centenares de personas que se concentraron en el lugar para degustar dichos productos. También prepararon y ofrecieron filloas en la calle Camiño Real; mientras en el barrio de A Milagrosa, el presidente de la asociación cultural María Castaña, Isidoro Rodríguez, pronunció un ameno pregón de antroido. Tampoco en este caso faltó la música y las degustaciones. Por lo demás, la celebración del Antroido en la provincia lucense está dejando la evidencia de que quienes más disfrutan de estas fiestas son los niños. Buena prueba de ello se puede encontrar en Xermade, donde más de medio centenar de niños de entre cuatro y catorce años están participando estos días en el polideportivo en una serie de actividades relacionadas con el carnaval, como talleres de maquillaje. Hoy celebrarán un desfile de disfraces y una chocolatada. En la guardería de Castro de Ribeiras de Lea, alumnos y monitoras confeccionaron y lucieron unos coloristas disfraces que representaban distintos tipos de frutas y celebraron una merienda; mientras que en el colegio sarriano de La Merced también se sumaron a las celebraciones del carnaval con un desfile de disfraces, en el que llamó la atención por su originalidad y puesta en escena un grupo de vikingos. Durante el fin de semana se sucedieron las fiestas de carnaval en diferentes municipios, como Outeiro de Rei, que acogió la novena edición del concurso de disfraces organizado por el Concello. Al ritmo de la orquesta Romance y el trío Amistad, los participantes desfilaron por la plaza con sus disfraces para llevarse los más de 1.500 euros en premios. En A Fonsagrada, los disfrazados desfilaron por las calles y celebraron una fiesta en el pabellón, con degustación incluida.