Los orígenes están a salvo del olvido

Carlos Vázquez LUGO

LUGO

FOTOS: PRADERO

Reportaje | Inaugurada una muestra sobre el trabajo de los restauradores La exposición «Conservar para transmitir» permanecerá abierta hasta el día 2 de marzo, con doce paneles explicativos y fotos de diferentes legados

02 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Con la conferencia de Rosa Benavides se inauguró ayer en la Biblioteca Provincial la exposición Conservar para transmitir , organizada por la Asociación de Conservadores e Restauradores de Bens Culturais de Galicia. La disertación de la restauradora viguesa versó sobre cómo conservar nuestro pasado en el presente. Benavides, que participó en la restauración de la Casa dos Mosaicos, en el de Armanyá, en la puerta norte de la catedral así como en el futuro museo de San Roque, detalló la decisiva contribución del restaurador, que cumple, dijo, con una destacada labor a la hora de preservar el legado romano hallado en Lugo. La muestra, que podrá visitarse hasta el próximo 2 de marzo, es itinerante, consta de doce paneles explicativos con fotos y tiene carácter divulgativo. Las dificultades Un tablón introductorio señala la finalidad de Arcobens, integrada por titulados superiores en la materia y licenciados en Bellas Artes. Se explica que la asociación se creó para fomentar la conservación del patrimonio y obtener el reconocimiento social de su profesión. Los demás soportes permiten hacer un seguimiento de las actuaciones realizadas por los técnicos en la diferente tarea de conservar y restaurar, ya que ésta última obliga al trabajo directo en la obra. Una de las dificultades para estos profesionales radica en distinguir objetos que un lego no diferenciaría. La exposición sirve para ver la restauración de retablos en iglesias como las ourensanas Santa María Nai y Montederramo o en la de San Pedro de Muro, en Porto do Son, y Bola Celeste. Hay un panel dedicado a la cerámica expuesta en el Castro de Viladonga, otro muestra el proyecto de conservación de la fortaleza de Rocha Forte, en Santiago y el departamento de conservación del CGAC cuenta con su propio compartimento.