El próximo abril es el mes elegido para implantar la reorganización judicial por parte del Ministerio de Justicia, después de haber decidido el desdoblamiento de los actuales juzgados de primera instancia e instrucción en salas que se ocupen única y exclusivamente de los casos civiles y penales y no de forma conjunta como viene sucediendo en la actualidad. En la capital lucense funcionan actualmente siete juzgados de primera instancia e instrucción. A partir de abril quedan para instruir los asuntos de carácter civil los números 1, 3 (que ya se ocupa actualmente de cuestiones mercantiles), 4 (que lleva el Registro Civil en la actualidad) y el número 7. Pasarán a tener competencias en instrucción de asuntos de carácter penal los números 2, 5 y 6. Este último es el que ahora lleva los numerosos asuntos de violencia en el ámbito familiar.