Liñares perfila la creación de una central de compras en el Concello

LUGO

ÓSCAR CELA

El edil de Economía cree que unificar las adquisiciones en un solo servicio reducirá los costes Admite que debe haber cambios en la forma de enfocar las reuniones con los sindicatos

16 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?ejorar la gestión y lograr un aprovechamiento más eficiente de los recursos humanos y económicos. Este es el objetivo de un proyecto que empieza a perfilar el concejal de Economía, Francisco Fernández Liñares, de cara al próximo mandato municipal: la creación en el Ayuntamiento de una central de compras. El edil, por otra parte, hace autocrítica y dice que, en las relaciones con los sindicatos, «habrá que esforzarse para que, tras las reuniones, no aparezca siempre la discrepancia como el tema fundamental». El concejal delegado para Economía, Francisco Fernández Liñares, es consciente de que queda muy poco tiempo del actual mandato municipal para poner en marcha nuevos proyectos en materia de gestión de recursos humanos y económicos. Por eso, algunas de las iniciativas que perfila las referencia ya al próximo mandato. Una de ellas es la creación de una central de compras, un departamento del que hasta ahora carece el Concello. Liñares pone como ejemplo de la actual situación, el siguiente: si una brigada municipal necesita una caja de clavos, alguien de este servicio se encarga de la compra. Su objetivo es que haya un departamento único encargado de este tipo de adquisiciones, de las que no se efectúan mediante concurso. Operatividad El edil de Economía considera que no es operativo que las compras estén «tan diseminadas» porque, de este modo, el Ayuntamiento no tiene capacidad de negociación con los proveedores, y se produce una perdida de eficiencia en la gestión de los recursos humanos. «Se trata -señala el edil- de optimizar los recursos económicos y humanos». En otro orden de cosas, Francisco Fernández Liñares, en respuesta a preguntas de los periodistas, reconoció que, en el futuro, en las relaciones con los sindicatos, el gobierno local deberá esforzarse para que tras las reuniones «no aparezca siempre la discrepancia como tema fundamental». Señala que, en función de la legislación vigente, es necesario contar con los sindicatos, aunque sólo sea a efectos de comunicación de resoluciones, y que algo no hace bien el equipo de gobierno cuando, en algunos casos, tras un principio de acuerdo con los representantes de los trabajadores, finalmente no hay entendimiento con ellos. Hay que recordar que el más reciente desencuentro con los representantes de los funcionarios se debió al modo de repartir el dinero disponible para el complemento de productividad. Los sindicatos pedían que el reparto fuese lineal, a lo que el gobierno local se negó, así como a que alcanzase a la totalidad de la plantilla.