Los fallos de las obras de la AISS

LUGO

ÓSCAR CELA

Crónica | El edificio tiene deficiencias tres años después de la reforma Comisiones Obreras reclama que se solucionen algunos problemas del inmueble, entre ellos la calefacción y las cristaleras, donde resultó herida una persona

15 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?l accidente ocurrido el pasado martes en la puerta principal del edificio de la AISS, en el que resultó herido un hombre que intentaba acceder al edificio, al chocar contra una cristalera, ha puesto de manifiesto algunas de las deficiencias que presenta el edificio. La del lunes fue la segunda rotura de la hoja de una puerta en los últimos meses, pero cabezazos y golpes se producen a diario, según asegura el responsable comarcal de Comisiones Obreras, Xesús Castro, quien reclama que se tomen medidas para evitar nuevos accidentes de este tipo. Castro recordó que durante la mayor parte del invierno en el edificio, que carece aún de licencia de primera utilización, no funciona la calefacción. Según dijo, el sistema instalado es operativo para otros lugares con un clima diferente pero no para el de Lugo. El secretario de Comisiones insistió que las plantas asignadas a esta organización son las que más padecen los problemas de calefacción. Sin conserje El responsable de dicho sindicato también apuntó que era necesario adoptar medidas encaminadas a hacer que el edificio sea accesible para minusválidos. Según apuntó, el proyecto diseñado por el arquitecto madrileño Javier Esteban, contempla un ascensor que da acceso desde la calle hasta el vestíbulo, montacargas que nunca llegó a funcionar porque necesita una llave para activarlo. Castro apuntó que cuando solicitaron explicaciones sobre quien iba a ser el responsable de la llave, desde Madrid les respondieron que era una responsabilidad de un ordenanza, categoría profesional que no existe en el edificio. El secretario de Comisiones señaló que tampoco se puede sustituir el ascensor por una rampa porque ésta invadiría la acera. Los problemas que presenta el edificio, que hace menos de tres años que fue restaurado y en cuyas obras invirtieron más de 4.400 euros, son evidentes en algunas zonas, como en los peldaños de las escaleras de la fachada. La restauración la llevó a cabo la empresa OHL, a la que se la adjudicó el Ministerio de Trabajo. Las obras las ejecutaron sin desalojar por completo el edificio, incluida la Inspección de Trabajo. Primeramente los obreros trabajaron en la parte superior y posteriormente en la inferior. Del edificio los entre 50 y 55 operarios que trabajaron a diario en él sacaron 2.350 metros cúbicos de escombro. Durante el desarrollo de los trabajos hubo incluso varias protestas por ruidos, polvo y problemas derivados de las obras que afectaban al centenar de trabajadores del edificio. Inicialmente el plazo de ejecución de las obras era de 28 meses, pero después se retrasó. Según Xesús Castro, parte de los problemas del edificio, especialmente el de la calefacción podrían solucionarse con la constitución de la correspondiente comunidad de bienes. Respecto de las cristaleras de la entrada, el responsable de Comisiones Obreras demanda una solución inmediata, antes de que se produzcan más accidentes similares al del pasado martes.