El Casablanca se orientaliza

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Crónica | El restaurante de la avenida da Coruña pasa a manos chinas La Federación de Comercio recoge 16 bazares chinos y un almacén funcionando en la ciudad, en un estudio sobre presencia asiática en Galicia

21 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a oferta de cocina oriental se incrementará en las próximas semanas con la incorporación al listado de restaurantes asiáticos del antiguo Casablanca. El local que empezó a funcionar a finales del siglo pasado en la avenida de A Coruña, como una recreación de uno de los antiguos cafés de principios de siglo, lo regentarán empresarios chinos. En los últimos meses, a la oferta existente de comida oriental de la avenida da Coruña, que con Casablanca contará con tres restaurantes en menos de doscientos metros, se unieron otros dos establecimientos. Se trata de un local que abrió en la avenida de Madrid y del antiguo restaurante La Perdiz, ahora regentado por empresarios asiáticos. La provincia de Lugo no es ajena al avance de las inversiones chinas en España, cuyos comercios facturaron el pasado año a 1.400 millones de euros, frente a los 200 del año 2002. Según un estudio realizado recientemente por la Federación Gallega de Comercio, que preside José María Seijas, en Lugo funcionan 16 de los 79 comercios dados de alta en toda Galicia y un almacén de los cuatro instalados, el de O Ceao. Realidad cambiante Los datos podrían no ser coincidentes con la realidad, porque el número de negocios se incrementa a una velocidad de vértigo. Los propios directivos de la Federación de Comercio aseguran que el afán comercial de los asiáticos está influyendo directamente en el precio del alquiler o traspaso y la venta de locales. Aseguran que eligen los mejores bajos, los situados estratégicamente y están dispuestos a pagar cantidades que un empresario nacional no estaría dispuesto a asumir. José María Seijas volvió a repetir recientemente que los comerciantes no están en contra de la implantación de establecimientos de venta de productos asiáticos, aunque sí reclaman que no ejerzan la competencia desleal en horarios y que se les controlen los artículos que venden para que éstos cumplan con la reglamentación existente en la materia. Seijas confió en que la prevista creación de un cuerpo de inspectores de comercio para realizar las labores que hasta ahora realizan los de consumo, ayude a controlar la situación actual. Los negocios asiáticos no escapan a la leyenda negra de una ciudad que atribuye sucesos ocurridos en otros lugares, adaptados y localizados en la capital, como realidades propias.