El ex regidor afirma que anular la adjudicación después de 15 años «no tiene sentido» «No creo que de todas las concesiones de Galicia, sea ésta la única con alguna irregularidad»
27 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l ex alcalde de Viveiro, César Aja, fue el primer sorprendido en la noche del pasado martes con la noticia: Portos anula la concesión del Haley en Viveiro y de la estación de autobuses. Lo adelantó ayer La Voz. Y Aja, ya más frío, más político, declaraba a este diario: «La anulación de la concesión ahora, en este momento, después de 15 años pagando el canon a Portos de Galicia, tiene una sola finalidad, desprestigiar al PP sin darse cuenta de lo que se puede perjudicar a Viveiro». «A ver cómo lo arreglan» «Es que después de haberse aprobado la concesión, de estar pagando el canon en todo este tiempo, no tiene sentido ahora la anulación; salvo que el canon de 1 peseta por metro cuadrado ahora a Portos no le convenga y prefiera anular la concesión para renovarla nuevamente a un precio mayor. Todo esto lo promovió Roel, lo promovió el bipartito, y a ver cómo lo arreglan», añadía César Aja. «Hubo -recuerda Aja- en su día un intento de segregar la concesión en dos parcelas, una para el centro comercial, otra para la estación y no se hizo, pero tampoco había obligación de hacerlo. Además, yo dudo que en todas las concesiones que tiene Portos en Galicia, sea ésta la única que incumple con exactitud todos los requisitos; no es así. Podría poner un ejemplo de alguna otra concesión incluso sin salir de Viveiro». Actitud «Desde luego la actitud de la Xunta ahora hacia Viveiro, y digo hacia Viveiro no hacie el gobierno local, no es la más amistosa: anulan la normativa urbanística, no hay variante ni geriátrico, que se va para Monforte, y ahora anulan también la concesión de la estación de autobuses y del centro comercial, que se estaba pagando el canon, se vino pagando durante 15 años y nunca pasó nada. La única explicación que se me ocurre con todas estas actuaciones es que el PSOE esté intentando cargarse al señor Roel», concluía Aja.