Una comarca como Terra Chá, caracterizada por la abundancia de explotaciones ganaderas que permiten fijar población, necesita que sus granjas puedan comprar cuota para aumentar producción. Las trabas que se imponen a esas operaciones suponen un grave perjuicio, ya que el incremento de producción sirve para compensar la congelación de los precios y el aumento de los costes. Esa fue una de las conclusiones expuestas por Manuel López, dirigente de Xóvenes Agricultores, en una rueda de prensa en la que responsables de esa organización, de Unións Agrarias y del Sindicato Labrego Galego (SLG) expusieron sus críticas al mencionado plan y sus repercusiones en la comarca. Hilario Moliner (Unións Agrarias) advirtió que si no se puede aumentar la producción difícilmente se afrontarán planes de futuro que garanticen la continuidad de gente joven en el campo, mientras que Margarida Prieto (SLG) subrayó que Galicia en general y Terra Chá en particular destacaban por el hecho de que la producción estaba controlada y gestionada por ganaderos y no, como en otras zonas de España, por empresas ajenas al sector. Diferencias Por otra parte, Margarida Prieto comparó la cantidad que había logrado Galicia en el 2005 -154.000 toneladas- como saldo favorable -diferencia entre lo comprado y lo perdido por abandono de explotaciones- con la que por ese mismo sistema puede recibir este año -16.000-. López subrayó que Galicia quedaría «fóra de xogo» con este nuevo reparto; acusó al Gobierno central de favorecer a otras comunidades autónomas en detrimento de Galicia, y advirtió que podría llegar un día en que los ganaderos se aburriesen de la situación actual y decidiesen cerrar sus explotaciones. Moliner criticó que el plan lácteo llegase con retraso este año, declaró que hasta el 2007 se no se podrían aprovechar las inversiones que se acometan ahora.