Arte en el medio rural

Laura López SARRIA

LUGO

LAURA LÓPEZ

Crónica | Murales sobre la tradición gallega Fermín Díaz, Finxo, terminó hace unos meses una pintura monumental sobre la Santa Compaña en una palleira del pueblo de Monseiro, donde pasa los veranos

05 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Ante el problema del feísmo en la Galicia rural, las iniciativas privadas intentan combatir este problema. En Monseiro, en el concello de Láncara, Fermín Díaz, más conocido como Finxo , lleva años realizando varios murales en los que plasma la historia, las costumbres y las creencias gallegas. Además del valor estético de sus obras, este profesor afincado en Barcelona pero originario de Monseiro, está recuperando la esencia del pueblo gallego al mismo tiempo que acerca el arte al medio rural. ha realizado ya cuatro murales de dimensiones monumentales: un episodio de la emigración, una romería tradicional y, el mayor, sobre una superficie de más de noventa metros cuadrados, representa la Galicia rural y trabajadora en unos colores muy vivos, con trece personajes en plenas labores de la siega. La última pintura que terminó Finxo es un mural en el que representa el mito de la Santa Compaña, sobre la pared de una palleira. En esta pintura se ve a la comitiva de muertos en procesión por un camino del pueblo de Monseiro. Paisaje de la zona Al fondo se adivina el paisaje de este lugar y se puede reconocer la iglesia de Monseiro. Además, el autor se ha representado a sí mismo, en un guiño irónico, por la condena segura que esto supone, ya que uno de los cadáveres que va en la procesión descubre al artista, que contempla horrorizado la comitiva de muertos e intenta esconderse inútilmente detrás de un carballo. Uno de los aspectos más impresionantes de este mural es la visión del primer muerto, que «sale» del cuadro de la pintura y parece lanzarse al camino, al real. Otro de los elementos de mal augurio que aparece es la lechuza, representada cerca del autorretrato del artista. Idea de embellecer espera que sus murales puedan convertirse algún día en un recorrido turístico-cultural para revalorizar la comarca y embellecer el pueblo. Además, podría llegar a ser un polo de atracción para los visitantes que, además de descubrir el paisaje gallego, podrían acercarse a su imaginario colectivo y a sus tradiciones a través de este arte que respeta la esencia de la cultura popular. Su trabajo es lento y laborioso, ya que sólo lo puede realizar en las vacaciones. Además, en los en los días de sol sólo puede pintar por las mañanas, ya que el calor se hace insoportable. Aún así, este artista no se cansa y ya está pensando en nuevos murales.