EL TRAGALUZ | O |
01 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.DEBIÓ fallar el aire acondicionado o el asiento proporcionado a los alcaldes no era el más confortable para debatir sobre los incendios. Porque a pocos minutos del comienzo de la reunión convocada por el Gobierno gallego, doce alcaldes del PP la abandonaron. Por lo visto van sobrados. Pero éstos como los anteriores, ¿están los alcaldes en condiciones de obviar el diálogo con la Xunta? Puede que sí, aunque no deberían puesto que unos y otros son representantes de los ciudadanos. Se les paga para que lleguen a acuerdos y tomen las decisiones acertadas. Ahora bien, ¿pueden otros acusar injustificadamente? Tampoco debieran. O de hacerlo, debieran pensar en acudir pronto a los tribunales de justicia. Aunque allí bastante tienen con lo suyo. El caso es que la de ayer iba a ser una jornada para el diálogo, para aportar ideas y dar a conocer detalles de las medidas tomadas en la lucha contra los incendios y algunos acabaron montándola. Aparte de regalar titulares, lo cierto es que el tira y afloja entre algunos alcaldes del PP con miembros de la Xunta no es nuevo. Se viene produciendo desde que Medio Rural les cortó las alas, impidiendo que fueran ellos quienes contrataran a dedo al personal de las brigadas contraincendios. Bien es verdad que agudizado desde que a las claras o más veladamente, el BNG viene acusando a algún que otro alcalde del PP de no haber hecho todo lo posible en la lucha contra los incendios. Sí. No obstante, peores cosas se han dicho y oído, desde luego. Y si esa docena de alcaldes tenía pensado levantarse a poco de comenzada la reunión, también pudieron no haber acudido, emulando al resto de alcaldes de A Coruña y Lugo que no asistieron. Porque tal como fue todo, da la impresión de que estaba preparado. redac.lugo@lavoz.es