Crónica | Disputas en la Benemérita La Asociación de Gardas Civís acusa a su rival de no???acatar las sentencias de la justicia tras la expulsión de 17 de sus directivos
26 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a Guardia Civil, por ser un cuerpo militarizado, no permite asociaciones de tipo sindical entre sus miembros. Las reivindicaciones son planteadas a través de diversas asociaciones. En el caso de Lugo, al igual que en el resto de Galicia, son pocas y por lo que se ve, mal avenidas. La Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC) expulsó a varios de sus miembros de Lugo y éstos pasaron a la Asociación de Gardas Civís de Galicia (AGC). Los dos colectivos parece que no están dispuestos a limar asperezas. La AUGC expulsó en el año 2004 a toda su directiva de Lugo, formada por 17 miembros. Los expulsados presentaron una denuncia judicial por vulneración de los derechos fundamentales. Antes de ese fallo, el colectivo ya citado lanzó, a través de algunos medios de comunicación, severas críticas contra los que entonces eran sus directivos de Lugo. Les atribuían supuestas estafas, apropiación indebida, desviación de fondos... Tales acusaciones generaron que los afectados presentasen una nueva querella. La justicia dio la razón a los expulsados, ahora integrados en la AGC, pero el colectivo denuncia que la asociación rival sigue «manteniendo su particular pulso contra la Audiencia Provincial de Lugo» porque, supuestamente, no acata las decisiones judiciales. La audiencia lucense confirmó la sentencia de un juzgado de instancia que afirmaba que la AUGC había vulnerado los derechos fundamentales de los expulsados y calificó de improcedente el derrocamiento de los directivos. Además, recuerdan los de la AGC, que el fallo confirma en los cargos a los expulsados. «Indica que, en ningún caso, se detectó estafa alguna, ni apropiación indebida. El propio presidente de la AUGC que expulsó a los directivos de Lugo, dijo que todo había sido un malentendido por parte de los medios de comunicación y los socios lucenses. Indicó, además, que no habían detectado en Lugo ninguna irregularidad. Quedaba así restablecida la honorabilidad de los expulsados», señala la Asociación de Gardas Civís. Incumplimientos La sentencia obligaba a readmitir a los expulsados en los mismos cargos que ostentaban y ordenaba comunicar la sentencia a todas las delegaciones provinciales de la AUGC, pero estos preceptos supuestamente no fueron cumplidos por el colectivo denunciado. «La otra asociación no sólo no cumple la sentencia sino que reta a la Audiencia convocando elecciones en Lugo. Ni cumple la sentencia, ni restituye a los cargos expulsados», dice la AGC. Recientemente hubo elecciones para los cargos vacantes tras los ceses. «Para ocultar estos hechos a los socios que todavía mantiene en Lugo, los invita a votar por un candidato, formando parte así la masa social, por desconocimiento, de un acto ilegal», apunta la Asociación de Gardas Civís. La AGC anuncia nuevas acciones judiciales. Trasladará a la Audiencia las pruebas de la supuesta desobediencia para que actúe en consecuencia. Los guardias civiles son los que no acatan las leyes y sentencias judiciales, recuerdan desde la asociación en la que están los agentes expulsados. Recuerdan, a su vez, que un juzgado ordenó al responsable de la otra asociación a depositar 10.000 euros, como consecuencia de la querella presentada por quienes se consideraban ofendidos por sus acusaciones y críticas. Los guardias expulsados ya anunciaron su intención de no querer volver a la asociación en la que estuvieron. «Preferimos un colectivo netamente gallego aunque para eso digan desde el otro que somos la única asociación nacionalista. Nos da exactamente igual. Somos gallegos y muy orgullosos de serlo», apuntaron desde el colectivo gallego.