Crónica | Exposición en Vilalba El Iescha ofrece un variado recorrido por la vida de la capital chairega del siglo pasado con un material fotográfico que combina acontecimientos destacados y aspectos cotidianos
18 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Vilalbeses y chairegos en particular y aficionados a la historia en general pueden bucear estos días en la capital chairega. El escenario recomendado no es la playa fluvial, desierta estos últimos días debido a la lluvia, sino la casa de la cultura; y las aguas que invitan a sumergirse no son las del Magdalena sino las de la reciente historia local. Tal ofrecimiento es posible gracias al Instituto de Estudos Chairegos (Iescha), que anoche inauguró la exposición Tal como eramos III. Fotos para o recordo . Un total de 226 imágenes, distribuidas en 12 secciones, componen el material exhibido, que podrá verse hasta el próximo 22 de septiembre. Personajes importantes de la política local, como Xosé Goldeiros, que pertenecía a la ORGA (Organización Republicana Galega Autónoma) y que fue el primer alcalde vilalbés de la Segunda República; acontecimientos destacados para la sociedad chairega, como la inauguración del Instituto Laboral, que tuvo lugar en la década de los sesenta; locales ya cerrados pero abiertos todavía en la memoria de muchos vecinos y forasteros, como el famoso Bar Roca; ejemplos de un paisaje urbano que acusa el paso de los tiempos, como el desaparecido edificio del casino, que ocupaba la esquina de la alameda con la rúa da Pravia... La variedad, desde luego, parece abundar. Viendo algunas de las imágenes de la exposición poco antes de la inauguración, el presidente del Iescha, José Luis Novo Cazón, manifestaba que el material no era solo una simple colección de imágenes: «Casi es una lección de historia contemporánea, porque no hay acontecimiento importante que no aparezca», decía. En la exposición aparecen prácticas como el trabajo con el lino, que hoy son etnografía pero que antaño eran un paso necesario para la confección de prendas de vestir; hay también estampas de fiestas señaladas, como el carnaval, y además, como se apreció ayer, estímulos para que los mayores recuerden su pasado y los jóvenes descubran tiempos que no han vivido. La presencia de público en la inauguración parecía demostrar que las aguas del pasado seducen a los vilalbeses.