Un puente que nota los siglos

LUGO

PALACIOS

Crónica | Restauración de San Alberte La rehabilitación del viaducto medieval requiere desmontar parte de uno de los arcos, de origen medieval, mientras se espera la aparición del pavimento original

07 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Ni siquiera enclaves que uno podría llamar privilegiados, espectaculares o hermosos se libran del paso del tiempo. Al puente de San Alberte -situado en la parroquia guitiricense de San Breixo, sobre el curso del río Parga- se le nota el paso de los siglos, aunque una intervención actual, promovida por la Consellería de Cultura, va destinada a corregir los síntomas de un deterioro que afectan sobre todo a los dos arcos del viaducto. El tiempo transcurrido desde su construcción -datada en el siglo XIV- y el paso de vehículos pesados que hasta hace unos meses cruzaban el puente -cerrado al tráfico por iniciativa del Concello a principios de este año- no son ajenos al mal estado del arco más cercano a la carretera N-VI y a la vía del tren. Esa situación implica que una parte destacada de los trabajos, que tienen un presupuesto cercano a los 180.000 euros y que realiza la empresa Resconsa, consista en desmontar parte del arco e intentar recuperar la curvatura original. Las piedras ya están numeradas, con lo que la operación, que obliga también a desmontar el muro de mampostería del puente, permitirá un feliz regreso al estado original de la bóveda. El paso del tiempo se nota también en el otro arco, construido en el siglo XVIII. Según técnicos de la empresa Resconsa, esta parte del puente fue levantada previsiblemente para sustituir a una que tiene el mismo origen que la otra, y será sometida a una operación similar, si bien las piedras no son del arco sino de un muro contiguo. Se colocará una carga de unos 4.000 kilogramos en la parte central para que la clave del arco logre la estabilidad. En los trabajos se ha descubierto también que los muros estaban un poco abombados, algo que la empresa adjudicataria de las obras achaca a la realización de rellenos interiores de tierra. Por otra parte, el desarrollo de los trabajos determinará qué solución se le da al pavimento de la vía, si bien dependerá de los posibles hallazgos. Fuentes de Resconsa explicaron que si aparecía el pavimento original, se respetaría. De no ser así, se buscará otra solución, aunque respetuosa con el entorno. Los trabajos han incluido también la recomposición de un tajamar en mal estado. Todo viene bien si se busca conservar un puente medieval en el tercer milenio.