En directo | Petanca en Monterroso Los emigrantes retornados introdujeron la afición y fueron los promotores de un club que ya tiene más de dos décadas de existencia y que llegó a estar federado
29 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La emigración se llevó de Galicia generaciones enteras de personas en lo mejor de su vida laboral, que arrimaron el hombro en los trabajos más duros de países de toda la Europa rica, como habían hecho con anterioridad en el continente americano y como hoy están haciendo otros aquí. La comarca de A Ulloa no estuvo al margen de esa sangría humana y durante décadas se quedó sin una parte importante de su población. Cumplida su misión y agotada su etapa laboral, muchos regresaron, retorno que se inició hace más de 20 años y tuvo su período álgido hasta hace una década. Con este retorno, los emigrantes prestaron nuevos servicios a sus lugares de nacimiento, a los que habían estado enviando remesas de dinero en divisas. Retrasaron la caída en picado de la población gallega, que se está mostrando actualmente en su faceta más brutal. Pero estos emigrantes también trajeron consigo hábitos que habían ido adquiriendo de sociedades avanzadas y con un sentimiento democrático muy arraigado. Esa influencia abarcó incluso la faceta más lúdica. En la comarca ulloana, el Club de Petanca Monterroso es una buena muestra de ello. Fue fundado hace 21 años por tres emigrantes retornados, que se aficionaron a este deporte en Francia o en comunidades como el País Vasco o Cataluña que, como el país vecino tienen una gran tradición en su práctica. El presidente es Maximino Fernández Rodríguez, socio fundador y aficionado desde sus años de residencia en tierras francesas. Según explica, el club surgió casi por casualidad y al mismo tiempo de una forma natural. Primero contactaron en la villa monterrosina esos antiguos emigrantes, que ni siquiera eran los suficientes para jugar una partida de acuerdo con las reglas federativas. Una vez que conocieron que compartían afición, comenzaron a jugar unas partidas en el campo de la feria. Hace 21 años él y otros dos decidieron crear formalmente el club y al cabo de un par de años ya eran más de 15 los socios inscritos. Hoy superan ampliamente la treintena y se les sigue incorporando gente. Incluso hicieron una incursión en el deporte federado y durante una temporada pertenecieron a la Federación Gallega de Petanca. La experiencia no fue del todo satisfactoria entre otros motivos, porque no tenían ayudas y los desplazamientos resultaban caros. Ahora sólo juegan entre ellos en Monterroso, y celebran anualmente un campeonato social, que en esta ocasión tuvo lugar ayer durante toda la mañana, coincidiendo con la fiesta del deporte. La pertenencia al club casi no tiene condicionantes. Sólo pagan 10 euros al año, dinero que destinan a los pinchos que ofrecen el día del campeonato local. El club carece de otros gastos, por lo que lo único imprescindible es que cada socio lleve su juego de bolas reglamentarias. Juegan todas las tardes, siempre que el tiempo lo permita. En esta época el horario es de cinco y media a ocho y media. Disponen de dos pistas en las proximidades de la cúpula del campo de la feria.