Cantores e instrumentistas celebraron su encuentro anual en la ferrería de Seoane El festival promovido por Xosé Lois Foxo rescata melodías y cantares tradicionales
23 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Musicalmente, O Courel es otro mundo. Lo dice Xosé Lois Foxo, director de la Real Banda da Deputación de Ourense y oriundo de la aldea de Romeor, en el municipio de Folgoso, quien desde hace nueve años promueve un festival que trata de rescatar las melodías y cantares tradicionales de esta sierra lucense. El Filandón recreó ayer de nuevo la música diferencial de O Courel ante vecinos deseosos de saborear los viejos acordes de las orquestinas, multitud de curiosos y algún que otro especialista ávido de descubrimientos. La vieja ferrería de Seoane, en cuya explanada se celebró el festival, se puso en marcha a primera hora de la tarde para anunciar el Filandón. En el exterior de esta construcción, restaurada por la Xunta y pendiente de un acuerdo que permita abrirla al público, se dieron cita más de medio centenar de cantores e instrumentistas de O Courel -incluida la zona de habla gallega de la parte leonesa de la sierra- O Cebreiro y Lóuzara, que fueron convocados a la antigua usanza, a los sones del cuerno celta. Las actuaciones se sucedieron hasta bien entrada la noche en Seoane, por donde desfilaron, entre otros, la orquesta popular de Romeor, que sólo se reúne para esta ocasión, y el gaiteiro de Moaña Anxo Lorenzo, el músico gallego invitado en esta edición del Filandón. Foxo habla con pasión de la peculiar estructura de de las canciones de O Courel, similar al canto gregoriano, y de esos virtuosos músicos populares que no tuvieron escuela. Y, sin embargo, define el Filandón con sencillez: «tratamos de animar a falta de ledicia que conleva a perda de poboación».