?os estancos de la provincia llevan años sometidos a una reconversión, apenas imperceptible, pero que en los últimos 30 supuso la desaparición del mismo número de los existentes, según apuntó Aurora Carro. Cuando se hizo cargo de la asociación, hace unas tres décadas, estaban en funcionamiento del orden de los 400 negocios de este tipo, buena parte de ellos regentados por viudas. Ahora están reducidos a la mitad. Carro Páramo explicó que desaparecieron fundamentalmente en la zona rural y en lugares en los que las ventas no hacían rentable el mantenimiento de este tipo de negocios, que en muchas ocasiones compartían actividad con tiendas de comestibles o tabernas. Ahora cierran fundamentalmente debido a jubilaciones. En España funcionan en la actualidad unos 17.000 estancos. La hostelería en general y la lucense no es ajena a este proceso, tiene pendiente su adaptación a la nueva normativa a la Ley de Medidas Sanitarias frente al Tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. Establece la existencia de locales diferenciados entre las zonas de fumadores y de no fumadores. En el descenso del consumo de tabaco en la provincia de Lugo posiblemente tengan incidencia las diferentes campañas llevada a cabo desde las administraciones y las iniciativas promovidas por las empresas para ayudar a sus empleados a abandonar el hábito del tabaco. Las terapias que se aplican son caras y las sociedades subvencionan parte o todo el desembolso de sus operarios.