Crónica | Seguridad ciudadana Saber cómo reconocer timos o estafas es un paso decisivo para evitar situaciones de inseguridad. El Concello de Xermade orienta a los vecinos en estos casos
17 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.En casa, como en ningún sitio. Si aceptamos como cierta esta aseveración, tendremos que asegurarnos unas mínimas condiciones que nos ofrezcan seguridad en todo momento y que nos eviten sobresaltos. ¿Hay alguna pauta de conducta? Conservar la calma y mantener la sangre fría parece una buena recomendación, pero no es la única. En un gesto que hasta ahora es poco habitual, el Concello de Xermade organizó una charla sobre timos y estafas en la zona rural, y distribuyó entre los asistentes un dosier con ciertas recomendaciones que mandará también a los representantes de las asociaciones. La orientación corrió en días pasados a cargo de Jesús José González, teniente de la Guardia Civil en Vilalba. Cómo reconocer timos tan tradicionales como el de la estampita o el del tocomocho o conductas habituales en ferias y mercados como las de los trileros son algunas de las normas básicas, sin olvidar infracciones como el timo del préstamo -consistente en un anuncio de un crédito a bajo interés- o el del inspector del agua -protagonizado por alguien que dice representar a esa compañía, pero también a la del gas o a la de la electricidad-. También conviene estar alerta ante situaciones como el timo del reembolso -consistente en el pago contra reembolso de 60 euros por acudir a un congreso benéfico- o el de la tarjeta VISA -que anuncia un cargo por una compra que no se ha realizado y que ofrece la posibilidad de corregirlo llamando a un número 806 que resulta muy caro-. Tampoco el mundo de la cultura se libra, ya que se dan situaciones como trampas con antigüedades o reliquias -en los que se presentan como muy valiosos objetos que no lo son- o con libros -que incluyen gangas que deben pagarse en efectivo y que no llegan a entregarse nunca a quienes las han encargado y pagado. Con esas y otras pautas de conducta se intenta garantizar, pues, una vida con menos sobresaltos. Y si alguien llama por teléfono, que sea a un amigo o un familiar.