Todo el sabor de la tradición

D. Gippini SANTIAGO

LUGO

REPORTAJE GRÁFICO: ÁLVARO BALLESTEROS

Crónica | La simbología del acto

14 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

MOMENTO CULMINANTE. Un sonriente Senén Barro recibe el aplauso de los asistentes tras recibir la medalla y el bastón. NO FALTÓ NADIE. Los ex rectores Darío Villanueva y Jaime Meilán, así como muchas otras personas, acudieron a felicitar a Barro. ENTORNO IDEAL. El edificio con más solera de la USC, el pazo de San Xerome, se convirtió en el marco ideal de la ceremonia. El siglo XXI avanza imparable, pero hay tradiciones a las que la comunidad universita-ria no puede ni quiere renunciar. Senén Barro, ganador de las elecciones celebradas hace más de un mes y cuyo nombramiento ya ha sido publicado en el Diario Oficial de Galicia , no fue considerado rector de pleno derecho hasta que recibió ayer de manos del presidente de la Xunta el bastón de mando y la medalla que distingue al máximo dirigente de la universidad compostelana. Barro prometió entonces cumplir sus obligaciones, que incluyen, según mandan los cánones, «lealdade a El-Rei, así como gardar e facer gardar a Constitución como norma fundamental do Estado». La réplica de Touriño, igualmente ajustada a una tradición centenaria, tampoco tuvo desperdicio: «De o facerdes así, que sexades premiado, e senón, que se vos demande». Después les llegó el turno a los vicerrectores de tomar posesión de un cargo que todos ellos «prometieron» cumplir fielmente, a excepción del responsable de Compromiso Social, José Manuel Mayán, que se remitió al más clásico juramento. La ceremonia concluyó con las notas del himno universitario por excelencia, Gaudeamus Igitur , cantado por un cuarteto de voces diáfanas a las que sólo acompañaron, al menos moviendo los labios, los rectores presentes en la ceremonia: el coruñés José María Barja y el vigués Domingo Docampo, además del que ayer tomaba posesión. A la salida, un emocionado Barro recibió las felicitaciones de una abultada nómina de autoridades civiles y académicas, aunque tampoco faltaron sus familiares más directos: su esposa y sus padres.