En A Fonsagrada recuperan el Porco Celta con crianza en régimen extensivo, complementando su alimentación con raíces y castañas. El cerdo tardío de siempre, sacrificado con más de un año y que ofrece jamones veteados, chorizos y butelos tradicionales es un producto propio y de calidad pero, para lograr una situación en el mapa alimentario, nunca viene mal dar una vuelta por el mundo, para calibrar la ubicación. Así, podemos descubrir la pujanza de los embutidos provenientes de los países del Este y en concreto, de Polonia, último anfitrión de la feria mundial de productos ecológicos Biofach 2006 celebrada en Alemania. En uno de los pabellones polacos se exponía un preparado de carne de cerdo ahumada, muy parecida al butelo y androllas de la montaña lucense, el botillo berciano y el choco asturiano. Lo elabora la firma Rolmies en Labiszyn, población cercana a Bydgoszcz. Un ejemplo más de que en Europa, la variedad culinaria es una riqueza y también existen muchos platos comunes para entendernos a la mesa.