Movilización vecinal contra el proyecto para edificar junto al parque de Rosalía

LUGO

PRADERO

Residentes en Armando Durán promueven protestas por la altura de los inmuebles Las quejas están motivadas por la incidencia en el paisaje y en el tráfico rodado

19 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Residentes en el entorno del parque Rosalía de Castro preparan la constitución de una plataforma vecinal contra la ordenación de los edificios prevista en el desarrollo de la unidad de actuación CS-5, en las cuestas del parque. Así lo indican algunos de los promotores de esta iniciativa, que viven en uno de los inmuebles de la calle Armando Durán. Los edificios proyectados constituyen, a juicio de quienes impulsan el citado colectivo, una agresión al paisaje en esta parte de la ciudad, así como una muralla que impedirá ver una parte del río desde el mirador del parque. Quienes impulsan la constitución de la plataforma vecinal recuerdan que en el terreno de la unidad de actuación CS-5 se levantarán varios edificios de nueve plantas. Critican por igual a los distintos gobiernos locales que tuvieron ocasión de modificar el planeamiento previsto para esta zona y no lo hicieron. Además de la incidencia paisajística de dicho proyecto urbanístico, los vecinos destacan la negativa influencia que tendrá el incremento del tráfico rodado en esta calle. En este sentido, indican que el acceso de vehículos se efectuará por la calle Garañón, cuyas características -opinan- la hacen del todo inadecuada para absorber el volumen de circulación que tendrá. Recuerda que en esta zona se encuentra el Instituto Politécnico, la Audiencia y los juzgados, el Instituto Lucus Augusti, etcétera. Pretensión El objetivo fundamental de la plataforma ciudadana que pretenden constituir algunos vecinos es llamar la atención de la opinión pública lucense sobre los problemas que creará la nueva urbanización. Algunos vecinos aseguraron que en su día presentaron alegaciones al citado proyecto, pero ni siquiera merecieron respuesta por parte del Ayuntamiento. Así como los impulsores de la plataforma vecinal critican a los últimos gobiernos locales, tanto a los del PP como a los del PSOE, también censuran la actitud mantenida en el último pleno municipal en el que se trató este asunto por los portavoces de todos los grupos políticos. El plan especial para la unidad de actuación CS-5 fue aprobado por el pleno de la corporación local en el pasado mes de noviembre. De las veinticuatro alegaciones presentadas, sólo fue tenida en cuenta una, relativa al cómputo de la edificabilidad de las plantas bajas. En dicha sesión plenaria, el concejal de Urbanismo, José Ramón Gómez Besteiro, destacó que el Ayuntamiento renunció en esta zona al 10% del aprovechamiento urbanístico que le correspondía, con el fin de reducir la edificabilidad, que quedó fijada en 16.922 metros cuadrados; inicialmente era de 22.765. En cuando a la ubicación de los edificios, explicó que con la opción elegida se trató de evitar la creación de una muralla al pie de la segunda ronda.