El cierre de la compra de Pebosa está supeditado a la suspensión de pagos

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LUGO

El empresario pizarrero que quiere comprar Pebosa no cerrará la operación si la negociación con los acreedores de la firma de Quiroga no se resuelve de manera satisfactoria. Plácido Carrero, el propietario de Pizarras Riofrío, confirmó ayer que el acuerdo que alcanzó con los hermanos Borrajo supedita la compra a que el proceso de suspensión de pagos abierto a finales del 2005 se resuelva de forma satisfactoria. Carrero no quiso desvelar las condiciones concretas del acuerdo ni tampoco qué mínimos tiene que cubrir un posible acuerdo con los acreedores para que le parezca satisfactorio. Tampoco dio una respuesta precisa a la pregunta de cuánto tiempo está dispuesto a esperar a que se levante la suspensión de pagos, aunque afirmó que ese proceso tendría que resolverse antes de final de final de año. Fue explícito por segundo día consecutivo en sus garantías sobre los puestos de trabajo del grupo Pebosa: «La plantilla no tiene nada que temer, nuestra intención es no reducir el número de empleos». Sorpresa La noticia del acuerdo de compra del 51% de Pebosa por parte de Pizarras Riofrío causó sorpresa entre los trabajadores de la pizarrera de Quiroga. Ni ellos ni sus representantes sindicales sabían nada del acuerdo.