La falta de medios dificulta la combinación de ocio y descanso El Concello de Viveiro prepara una ordenanza para controlar los decibelios
09 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia condenando al Concello de Ribadeo a indemnizar con sesenta euros al mes -con carácter retroactivo a diciembre de 1999- a un vecino, Antonio Gregorio Montes, por el ruido que debe soportar los fines de semana y en verano ha sentado un precedente que podrían aprovechar otros afectados. En varios municipios de A Mariña, como Viveiro, Burela o Foz, en los últimos años ha habido protestas de vecinos en situación parecida a la de Antonio Gregorio. El problema, o más bien la situación que se ha creado, no es menor. En ello coinciden los alcaldes consultados, así como en las dificultades de congeniar el derecho de los vecinos a descansar y de otros ciudadanos a divertirse. Las reacciones de los regidores coinciden en la dificultad del problema. El burelés, José María González Barcia (PP), dice que el control más difícil es el de la calle y reclama a la Xunta más medios. El focense José María García Rivera (PSOE), da parte de razón a los que protestan, pero advierte que si el ruido de los locales se traslada a la calle, sería peor; y el ribadense Balbino Pérez Vacas (PSOE) admite que hay que buscar la difícil conciliación de los derechos al descanso y a la diversión. Sólo el viveirense, Melchor Roel (PSOE), anuncia una medida, una ordenanza contra los ruidos y su control por medio de Internet.