Los concellos chairegos discrepan sobre la utilidad de los semáforos

LUGO

El Ayuntamiento de Abadín quiere ponerlos en la travesía y el de Vilalba duda de su eficacia Polín gestiona con una empresa la retirada de las señales luminosas del casco urbano

08 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La utilidad de los semáforos en la comarca chairega suscita en los responsables municipales divergencias que parecen fundarse en criterios estrictamente locales, ajenos a las opiniones partidistas o a las cercanías geográficas. Una carretera radial (la N-VI) y dos nacionales (la N-634 y la N-640) atraviesan la comarca, aunque ni siquiera el paso de una carretera pone de acuerdo a los ayuntamientos por los que discurren. El Concello de Abadín espera regular el tráfico con semáforos en el tramo de la N-634 que pasa por la capital municipal, frente al consistorio y al colegio público. El alcalde, el popular José María López Rancaño, considera que la idea, ya planteada a Fomento, es muy necesaria por el paso de un tráfico cada vez mayor. Opuesta es la opinión del regidor vilalbés, el popular Gerardo Criado. Un punto de la capital chairega -situado en la avenida de Lugo, a la altura de la biblioteca y de la zona escolar- tiene semáforos que se activan las 24 horas del día si lo piden los peatones para cruzar la calle. En cambio, Criado duda que los semáforos sirvan para regular los cruces que registran más tráfico, como los situados en el cruce de las calles Galicia y Chao Ledo -donde confluyen el tráfico de Meira y el de Lugo- o en la confluencia de Plácido Peña, Campo de Puente y Pravia. El regidor recordó que ya habían funcionado los semáforos y que se habían retirado. Su diagnóstico: en cruces como el primero de los indicados sólo es peligrosa la maniobra de bajar por Chao Ledo y girar hacia la izquierda, mientras que la colocación de semáforos haría más peligrosas las otras maniobras. Su solución: presencia de la Policía Local en los momentos de más tránsito. Una idea parecida tiene la alcaldesa de Guitiriz, la socialista Regina Polín, que ha iniciado contactos con una empresa para retirar los semáforos del cruce más céntrico -confluencia de la N-VI con las calles Rosalía de Castro y Diputación- y las señales luminosas que obligaban a reducir la velocidad en las salidas hacia A Coruña y Lugo por la N-VI. El Ayuntamiento cuestiona la eficacia de los semáforos y cree que la solución sería un aparcamiento subterráneo. El Concello de Meira, por su parte, pidió hace años, a Fomento, dos semáforos en la N-640, en el cruce con la calle Federico González y a la altura del parque. El edil Manuel Jartín cree que en ese último lugar aún sería necesario colocarlos. Jartín cree que la situación ha mejorado con la colocación de pasos de cebra. Meira tiene en las entradas desde Lugo y A Pontenova sendas señales luminosas de reducción de velocidad, mientras que ayuntamientos como Xermade, por los que pasa el tráfico que circula del interior de la provincia a Ferrol y Viveiro, no ven necesaria la instalación de semáforos.