DESDE EL ADARVE
30 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.HAY que ver qué capacidad tienen algunos conselleiros para compaginar el trabajo en la calle y en el despacho oficial. Porque los hay que pasan mucho, muchísimo tiempo en la calle, en paseos, visitas y ocupaciones varias, seguramente útiles para su propia promoción, pero de escasa eficacia para la labor de gobierno. Es encomiable el esfuerzo de algunos conselleiros por conocer a pie de rúa qué pasa en Lugo; ocurre que, con tanto baño popular, es comprensible que haya en el pueblo gentes -cada día algunos ciudadanos más- que se pregunten cuándo tiene tiempo el conselleiro para gobernar. La Xunta bipartita es, vista desde Lugo, una Xunta muy entretenida; da mucho juego a la hora de matar el tiempo en estos fríos días. Que el PP critique al gobierno PSOE-BNG es parte del juego, pero que tenga que hacerlo el alcalde López Orozco, indica que hay algo que no funciona bien en esta Xunta. La batalla de la popularidad no sólo se gana en la calle.