La variedad y la calidad del material hallado junto a la calle Pastor Díaz apuntan en esta línea El hallazgo no pone en duda el origen medieval de la ciudad, pero revela un pasado ignoto
18 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La variedad y la calidad de los materiales hallados en el subsuelo de un edificio de la calle Pastor Díaz (la antigua zapatería Vázquez Soto) «indican que estamos ante unha construcción bastante complexa e potente, en tódolos sentidos», aseguró ayer Emilio Ramil, arqueólogo que ha participado en las recientes excavaciones (concluyeron ayer), dirigidas por Rosa Fernández. Los sondeos, que el Pepri impone antes de ejecutar cualquier obra intramurallas, han dejado al descubierto dos muros en ángulo, con un vano de entrada. «Os muros tiñan un recebo de estuco pintado polas paredes interiores», explicó Ramil. La intervención también destapó «abundante derrube de material de construcción romano, fundamentalmente tégulas, ímbrices, ladrillo..., material moi específico que fala non só do que se está utilizando na techumbre (tégulas e ímbrices), senón tamén en canalizacións ou bóvedas», subrayó. El llamativo descubrimiento se ha producido en una parcela de apenas catorce metros cuadrados, suficiente para localizar tres tipos diferentes de pavimento, como el opus musivum , de uso romano. «No interior da construcción temos un pavimento de argamasa, a mesma dos muros, machacada con terra pisada; e no exterior, un pavimento bastante regular de pedras miudas machacadas con terra, que posiblemente se corresponden cunha rúa exterior», señaló el arqueólogo. El material hallado es una mezcla del procedente del derrumbamiento de esta primera habitación más de las estancias próximas, ocultas bajo los edificios anexos o la propia calle Pastor Díaz. Hacia el otro lado, la travesía de la Marina, no se han topado absolutamente con nada, precisó el experto. Todo esto, añadido a la aparición de restos de cerámica e incluso conchas de ostras o berberechos y espinas de pescado (posiblemente restos de comida de los habitantes de la vivienda), lleva a la convicción de la existencia de una villa romana, como ocurre en otros puntos de la costa (Bares, en el municipio coruñés de Mañón; Mugardos O Cantón, en A Coruña; y posiblemente, dijo, en Espasante), que no pone en duda el origen medieval de Viveiro, pero sí revela un pasado hasta ahora ignoto de la ciudad, bajo el cual surge directamente la arena.