Las jornadas burelesas constatan la presencia de judíos en la comarca

La Voz LA VOZ | VIVEIRO

LUGO

PEPA LOSADA

El ciclo de charlas de estudios medievales de A Mariña Central fue clausurado ayer Las ponencias fueron seguidas por una media de 50 personas cada día

23 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l alcalde burelés, José María González Barcia, presidía ayer los actos de clausura de las II Xornadas de Estudios Medievais da Mariña Central que se han celebrado en Burela desde el 21 al 23 de este mes, promovidas por el Concello, la Fundación Comarcal da Mariña Central y el Instituto Padre Sarmiento. Según explicaba el coordinador del ciclo, Carlos Andrés González, entre cuarenta y cincuenta personas siguieron cada día las charlas, una respuesta que satisface a los organizadores que lograron ese objetivo y consiguieron también, apuntaba Carlos González, dejar claro que no es cierta esa especie de leyenda que hay de que Burela no existía antes de 1900. Nada más falso, Burela, señalaba el coordinador de las jornadas, tiene una historia milenaria y muy rica. Las ponencias de ayer se centraron en la sucesión de Burela, en el papel desempeñado por los judíos en el comercio gallego y, concretamente, en los puertos mariñanos, y en el fenómeno irmandiño en el territorio mindoniense. Del primer asunto habló Isidro García, que hizo un repaso histórico de lo ocurrido desde que en 1258 un canónigo de Mondoñedo dejara a la Iglesia determinados bienes situados entre Ribadeo y Viveiro, bienes entre los que se mencionaba a Burela. Gloria de Antonio, del Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento, como el anterior ponente, mencionó que la presencia de los judíos en Ribadeo estuvo probablemente ligada al comercio de los vinos que se producían en A Mariña; se llegaron a exportar a Burdeos, para mezclarlos y venderlos con este nombre. De Os Irmandiños se ocupó Anselmo López, advirtiendo que hay que romper la imagen que los vincula al labriego.