El pleno tuvo poco tirón

Miguel Cabana monforte

LUGO

ALBERTO LÓPEZ

Crónica | Sesión plenaria de la Cámara de Comercio de Lugo en Monforte Los problemas de la ciudad y su comarca fueron enumerados ayer en el pleno cameral. Sólo ocho empresarios asistieron como público a un acto que les afectaba de lleno

26 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l pleno que celebró ayer en Monforte la Cámara de Comercio de Lugo podría resumirse como un «llegué, ví y vencí» en la persona del conselleiro de Industria. Fernando Blanco acudió como invitado especial a dicho pleno extraordinario, que se celebró en la ciudad del Cabe precisamente para escenificar el apoyo cameral a la zona, y que le va a prestar su atención en el futuro. ?l alcalde de Monforte fue el encargado de abrir la sesión con un: «Quero ser optimista sobre o futuro da zona sur e xa desterrei de meu vocabulario términos negativos como o de zona deprimida». Sin embargo, la realidad es tozuda y le contradecía en su propia cara. Mientras hablaba, entre el público se sentaban ocho empresarios. Exactamente ese número, más los responsables del CCU, el Consello Regulador de Ribeira Sacra y la asociación de desarrollo Río Lor. Con ese nivel de participación que denota similar interés entre el sector empresarial, el asunto parece difícil de resolver, porque no hay peor enfermo que el que no acepta que está enfermo. A continuación habló el presidente de la Cámara, Alfredo Mosteirín, y volvió a apuntar al objetivo directamente: «Estamos aquí para ayudar al levantamiento de una comarca que está en franca decadencia». Y a continuación soltó las bombas de profundidad el delegado de la cámara para la zona sur, Manuel Salgueiro: «Tenemos un regadío que nunca regó; un puerto seco que tuvo más tráfico ferroviario cuando no lo era que ahora que se lo llaman; una N-120 que no se acaba de convertir en prometida autovía a Ponferrada; un polígono industrial en decadencia; y un parador de turismo que cierra cuatro meses; por todo ello pedimos al menos que la sede de la Confederación Hidrográfica se traiga a Monforte, y no a Lugo ni a Ourense, para que no se peleen, sino al centro, a Monforte». El conselleiro se sonrió con la petición, pero cuando le tocó el turno final de palabra no cayó por esos lares. Desde el público intervino el empresario Pérez Reñones, quien informó a la Cámara de que les pasaría un preocupante informe que los empresarios elaboraron hace ya algún tiempo, y que ya conocen tanto el alcalde como el propio conselleiro. Ese informe hace hincapié, dijo, en todas las necesidades de infraestructuras que están hipotecando el futuro de Monforte, y lo más importante -recalcó- es que en cinco años el asunto no tendrá remedio, y por tanto la urgencia es lo primordial por parte de las administraciones. El alcalde apostilló con optimismo que espera que en tres o cuatro años la mayor parte de las necesidades estén resueltas. Como no hubo más intervenciones, el conselleiro se arrancó raudo y veloz a poner el broche final con un discurso político bien trenzado con mucho optimismo e I+D+I (investigación, más desarrollo más innovación). Avanzó que no habrá polígonos para contentar a todos los alcaldes, sino donde realmente se necesiten. Desveló que esta misma semana se reunirá con el director de Paradores para que no cierren los de Monforte y San Estevo, y al mismo tiempo con el ministro Montilla, máximo responsable del ramo, quien ya le respondió que, a cambio, le pedirá que la Xunta promocione en lo posible para que aumente el número de turistas y la rentabilidad de los establecimientos. Cualquier viajero que pase por el aeropuerto de Santiago debe acabar en la Ribeira Sacra -ejemplificó- y puso el punto final a su discurso con contundencia. Si el discurso acaba en hechos, el tiempo? lo dirá.