En directo | Búsqueda de dos desaparecidos La aparición de un vecino de Pedrafita y la falta de noticias de una mujer que veranea en la villa fueron las notas contrapuestas de un día de un gran despliegue de medios
05 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Dos angustias y un único final feliz: por lo menos, ese balance era el que se podía escribir pasadas las nueve de la noche. Con esas sensaciones contrapuestas se vivió ayer, en Guitiriz, el final de sendas operaciones de búsqueda de dos ancianos, un hombre y una mujer, cuya desaparición se había notado la víspera. Un vecino de la parroquia de Pedrafita -José Tomé Uriz, de 78 años de edad- apareció sobre las cuatro de la tarde en una cabaña que distaba aproximadamente un kilómetro de su casa. Dos vecinos de la parroquia lo encotraron, y lo llevaron a su casa, desde donde fue trasladado en ambulancia al Hospital Xeral de Lugo. Una sobrina suya, Montse Ulla, explicó, poco después de que llegase a su domicilio, que presentaba algunos síntomas de hipotermia y de ansiedad y que se quejaba de algunos dolores. Varias horas después continuaba hospitalizado aunque consciente. Su familia, mientras se reponía de la impresión, esperaba que todo hubiese quedado en un susto. Amplio apoyo La aparición tuvo lugar después de que la familia se alarmase ante su falta, ya que salió de casa el domingo por la tarde y no regresó por la noche. Las tareas de búsqueda movilizaron a efectivos de la Guardia Civil, de la Policía Local y del Grupo Municipal de Intervención Rápida (Grumir), que durante la noche continuaron el rastreo. La mencionada sobrina recordaba con gratitud ese intenso trabajo. «Todo o mundo colaborou no que puido», afirmó. Por otro lado, la búsqueda de Eugenia Guizán Martínez, vecina de Ferrol y de 81 años de edad, no había ofrecido resultados sobre las nueve de la noche. Su estancia en Guitiriz, en donde tiene un piso, está relacionada con las aguas medicinales, ya que acude desde hace bastantes veranos al balneario de Pardiñas. Una hija suya, que vive en Ferrol, dio la alarma el domingo, al telefonearla y no obtener respuesta. El sábado acudió al balneario, pero el domingo no, según explicaciones ofrecidas a la familia por vecinos. Su estado de salud era bueno en líneas generales, según explicó Jesús Jove Guizán, hijo suyo. Piscina vaciada La búsqueda del domingo siguió ayer por la mañana. El Concello decidió vaciar la piscina fluvial de Sete Muíños por si pudiese haber caído en el interior, pero no apareció rastro alguno. El dispositivo de búsqueda se intensificó por la tarde, ya que a los familiares y a los efectivos de la mañana se les sumaron un helicóptero de Protección Civil y perros de ese organismo y de la Guardia Civil. El rastreo se llevó a cabo en carreteras como la de Os Vilares, ya que la desaparecida nació en Momán (Xermade), adonde conduce esa vía, y se tuvo noticia de que se había visto una mujer por allí. También se recorrieron zonas por las que ella andaba, alrededores del casco urbano y lugares más alejados como?Monte Salgueiro (A Coruña). Se contactó con empresas de autobuses que pasan por el concello, pero tampoco se hubo novedades. «Nada», fue el desanimado resumen de la alcaldesa, Regina Polín. Hoy se reanudarán las tareas de búsqueda, tras una jornada que acabó con cansancio y sin novedades.