En directo | Fiestas en la capital chairega Un animado mercado medieval fue uno de los principales atractivos del final de los festejos vilalbeses, que acaban hoy tras una semana de gran ambiente y buen tiempo
03 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Hay conversaciones que desconciertan a primera vista. «¿Oíches. Son o único cabaleiro que se chama Arturo», se oyó decir ayer. Podría pensarse que se trataba de un diálogo del legendario rey con Merlín en la isla de Avalon, pero fue una conversación escuchada en la muy firme tierra vilalbesa. La razón estaba en el mercado medieval organizado en la capital chairega, que se concibió como una de las principales novedades de las fiestas de San Ramón de este año. Y la novedad estuvo en un regreso al pasado que convertía a la calle Valeriano Valdesuso, uno de los principales accesos a la plaza de Santa María, en un túnel que transportaba del siglo XXI a la Edad Media a todo el que quisiese gozar con los alicientes de un peculiar regreso al pasado. Unos veinte puestos de artesanía, que ofrecían las más insospechadas variedades, hacían de la plaza vilalbesa un recinto digno de aquellos tiempos en que los señores de Andrade asentaban sus dominios sobre una amplia zona del norte gallego. Como cabe suponer que la tradición comercial de la capital chairega no es un invento reciente sino un rasgo de raíces profundas, el mercado destacaba por sus alicientes. Dulces, pulseras y las más variopintas artesanías -había incluso espadas y escudos de madera- tentaban al visitante e incluso lo seducían: en uno de los puestos se vendían fragancias para remediar síntomas tan dispares como la frustración o el reuma. Analizando el mercado desde el siglo XXI, parece que la iniciativa ha resultado del agrado de los organizadores y que puede pensarse en que vaya consolidándose en años posteriores. Así lo explicaba Manuel Martín, responsable de Ave Fénix, empresa que se encargó de los preparativos: «Este año se ha hecho una muestra y el año que viene se intentará hacer un mercado más grande», afirmó. El programa no sólo incluyó el mercado en sí sino que se organizaron actividades para jóvenes, con un resultado que a la organización le pareció satisfactorio. Actos variados Tan satisfactorio como el mercado en sí fue el buen tiempo que durante la semana acompañó la celebración de un programa al que, desde luego, parece difícil achacarle falta de variedad, pues incluyó actuaciones de bandas y de orquestas, conciertos y actividades al aire libre para niños y jóvenes. Para ayer por la tarde, además, estaba prevista una actuación del grupo de música tradicional Xacarandaina en el auditorio, organizada por la Delegación Municipal de Cultura. Al aire libre, dentro del programa de la comisión, iba a actuar el grupo africano de percusión Fistón. Mientras, hoy es el último día de los festejos. A las 12, en la iglesia parroquial tiene lugar una misa en la que Tania Villalba, dama de honor, realiza una ofrenda en nombre de la parroquia de Alba. Luego hay actuaciones de diversos grupos en calles y plazas, sesión vermú con la banda de Palas de Rei y verbena con las orquestas Olimpus y Philadelphia. Y el San Ramón 2005, como los tiempos de los Andrade, será pasado.