Fiestas y la vuelta al tajo

La Voz

LUGO

JOSÉ PARDO

A media voz Estas son jornadas difíciles para muchos, pero más aún para los que durante días se desmelenaron en la romería de O Naseiro. Claro que en Ribadeo comienza el baile

31 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Olvidadas ya las vacaciones para los del turno de agosto, ayer mismo dieron comienzo los trabajos de un paso de peatones en la plaza de Ferrol, junto al centro de especialidades médicas y al Instituto Nacional de la Seguridad Social. El objetivo es, como ya anunció el concejal González Corredoira hace semanas (tiempos aquellos), que tengan preferencia efectiva los peatones, a no ser que algún conductor no tenga el más mínimo aprecio por el pellejo del prójimo ni por los bajos de su coche. Romaxe do Bo Xantar Miles de sacrificadas personas se entregaron a la juerga continua que hubo en las últimas jornadas en O Naseiro, según informan nuestros compañeros de Viveiro. En la Romaxe do Bo Xantar hubo diversión y borrachera, que no tienen por qué ser sinónimos necesariamente, aunque la gente que vive la romería (en sentido estricto del término) no coge el coche porque ya no sale de allí. Sí fueron utilizados otros artilugios para el descenso humorístico del río Landro, en el que a pesar del efecto diluyente del agua, dudo que hubiese varios participantes en situación de pasar un control de alcoholemia. Según cuentan las crónicas, fue el gran carnaval del verano pero más concurrido e incluso más descarado que el del invierno. Lo anterior es perfectamente compatible con unos banquetes para los que los viveirenses llevan las más finas mantelerías y las mejores vajillas. Unos remataron las fiestas y otros las comienzan, tal es el caso de Ribadeo, que las inició con un pregón dado en la Atalaia por el catedrático de la Universidade de Santiago de Compostela Lourenzo Fernández Prieto , que previamente había sido presentado en el Concello por el alcalde, Balbino Pérez Vacas . El pregonero, que imparte Historia, recordó cómo era conocido en su Vilaframil natal; habló de la actualidad del municipio pero también de aspectos que ya forman parte de la historia, como las víctimas del levantamiento militar de 1936, para las que tuvo un recuerdo que consideró «de justicia». Reivindicó los lazos con el lado asturiano de la ría y criticó las construcciones poco singulares y otros atentados al paisaje, así como la fumigación de las plantas denominadas uñas de gato, llevada a cabo por la Xunta hace pocos meses.