Crónica | Salidas en el mundo rural La sociedad Gandeiros da chaira afronta una etapa de expectativas, ya que el volumen de ventas ha crecido y el perfil de los socios refleja una edad media relativamente baja
22 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La carne chairega tiene el sabor de siempre -bueno, por supuesto-. Pero empieza a notarse -acaso no en el paladar, pero sí en las circunstancias que la rodean- unas dosis de sabor a futuro. No es tanto el modo de cría de los animales como el ambiente que rodea a los productores el responsable de esa variación. La cooperativa Gandeiros da chaira tiene 64 ganaderos, que residen fundamentalmente en Xermade y en Vilalba aunque también hay miembros de otros concellos. La cooperativa sacrificó el año pasado 732 terneros, lo que supone un claro aumento sobre los 600 de años anteriores. La cifra contrasta con un descenso del número de socios de años pasados, aunque la gerente, Susana Trastoy, explica que esas bajas responden a los socios que tenían explotaciones con pocas reses. La sociedad prevé abrir unas instalaciones en el polígono industrial de Xermade, para lo que compró unos terrenos en lo que invirtió unos 42.000 euros: en esos terrenos se pretende instalar una sala de despiece, lo que permitiría abrir más mercados y captar más clientes. Los restaurantes serían los primeros destinatarios de la iniciativa, que incluso podría ampliarse a fuera de Galicia. Los socios tienen una media de edad que oscila entre los 40 y los 45 años y que ven en el ganado vacuno de carne una alternativa cada vez más sólida. La carne de Terra Chá, pues, parece tener proteínas de porvenir.